Durante el último tiempo, la televisión chilena ha estado en tela de juicio. A modo de ejemplo, hace 11 años el Consejo Nacional de Televisión recibía 50 denuncias en 12 meses… actualmente, son 500 al mes. ¿Qué está pasando? Nos responde una de las personas que más sabe  de televisión en Chile, precisamente el director del CNTV.

Por: Bernardita Cruz / Fotos: Gonzalo Romero

 Lleva 11 años dentro del Consejo Nacional de Televisión, aunque no siempre en su cargo actual: el de presidente. Herman Chadwick nos recibe en su oficina en el corazón de Providencia. Es amable, simpático y desde un comienzo cuenta que el último programa que lo tuvo “adicto” fue la teleserie “Romané”, una producción de TVN sobre el mundo de los gitanos. Claro que de eso ha pasado harto tiempo… fue una producción dramática de 2000. “Es que en esa época tenía más tiempo y, también, veía la televisión con menos angustia, sin la preocupación que uno tiene como consejero”, aclara y confiesa que por estos días el zapping es su mejor amigo, así que se pasea por todos los canales, tanto abiertos como pagos, porque lo reconoce como parte de su trabajo.

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–Pero habrá programas que le guste ver más allá de su trabajo…

–Veo noticiarios, no completamente, pero sí la parte política, que es la que más me interesa. También veo muchos programas de debate, como “Tolerancia Cero”, que no me lo pierdo los domingos. Me gusta mucho “Estado Nacional” y los programas de conversación sobre temas importantes que en el país se están viviendo. Por cierto, de repente también veo algunos que me entretienen y que me distraen, así que he visto a la doctora Polo en la noche, vi “Betty, la fea” que lo estuvieron dando nuevamente hace poco en La Red y que es genial, y también he visto farándula, como “Primer Plano”.

Precisamente uno de esos programas, el de la doctora Polo en su edición estelar, se encuentra entre aquellos que han estado en la palestra durante el último tiempo por sus contenidos. Otros, en tanto, como el de Laura Bozzo, fueron sacados de pantalla. A ellos se les suman otros programas como el popular reality “Mundos Opuestos” e incluso matinales de televisión.

–¿Cómo explica usted estas crecientes críticas?

–La ciudadanía en Chile despertó, felizmente. Y no sólo con críticas a la televisión, sino que a la sociedad también, con su sistema de salud, seguridad, a la forma de vida, etcétera. Por lo tanto, el que critique lo que se muestra en una pantalla de televisión, que actualmente está presente en el 98 por ciento de los hogares y que es la principal fuente de información y entretención de las personas en Chile, es bastante lógico. 

“En todo caso, creo que el que la televisión entretenga, distraiga e informe puede ser objeto de crítica y claramente todo se puede mejorar, pero la televisión en Chile, en general, no es de mal nivel”, señala categórico.

–Pero mucha gente cree que sí es de muy mal nivel.

–La televisión informa, entretiene, acompaña, distrae e incluso a algunos les sirve para quedarse dormidos. Evidentemente cuando un elemento es tan importante en la vida de las personas es más criticable que cuando no lo es. ¿Que podría ser mejor?, sí, lo podría ser. Pero, por lo general, según nuestras encuestas los canales de televisión tienen una programación adecuada y, aunque la gente la critique… de igual forma la ve. 

–¿Qué le parecen a usted espacios como el de la doctora Polo en su versión prime, o un reality o el de los psíquicos?

–En términos generales, son programas que van después de las 10 de la noche, por lo tanto es un horario para adultos donde sí se pueden dar cosas “más fuertes”. El problema es que nuestros estudios nos señalan que un 25 por ciento de los niños ve televisión en horario para mayores. Por lo tanto, esa programación nocturna que está calificada para mayores hay que cuidarla. Le estoy pidiendo tener cuidado a los canales de televisión en ese aspecto, porque hay muchos niños viendo la pantalla.

“Por otra parte, un reality show es parte de la entretención. Así como las personas leen un libro, escuchan una ópera, música en el auto, leen una revista o los diarios en el día, también pueden ver un programa de esas características en la noche. Con respecto a los psíquicos, estas ciencias ocultas existen desde que el mundo es mundo. Hay que tener cuidado con ello. No se pueden esconder ni eliminar de la vida de las personas. Está bien que tengan su programa”, señala.

–Según los estudios del CNTV, los programas más vistos por los chilenos son los noticiarios. 

–Fue una tremenda sorpresa. Yo pensaba que debían durar media hora, que no debieran tener sistema de reportajes sino que de transmisión de noticias. Pero la verdad es que los números muestran que la gente está encantada con los noticieros largos, con el hecho de que duren más allá de las 10 de la noche, les gusta que tengan reportajes, se ven en familia. Eso demuestra que los canales de televisión no estaban equivocados, éste es el tipo de noticiero que le gusta al 80 por ciento de las personas.

–Muchas veces los noticiarios también han recibo críticas e incluso multas por parte del Consejo Nacional de Televisión. ¿Cree que se debieran dar en un horario para adultos?

–No, porque se ven en familia. Pero sí los canales deberían cuidarse, entendiendo que es una programación para todo espectador. 

 –Según su opinión, ¿estamos teniendo la televisión que queremos o la que los dueños de los canales quieren que veamos?

–Los dueños de los canales son buenos empresarios, por lo tanto no creo que se metan en una televisión que los chilenos no queramos. Ahora, evidentemente que merecemos una mejor televisión y yo creo que los canales están trabajando en mejorar la calidad, que en parte depende del canal, pero también de qué es lo que quiere la gente. 

Cuando uno mira el rating de la televisión uno se da cuenta que las personas tienen un doble estándar: por un lado contestan que la televisión no les gusta, pero prenden el televisor justamente en la programación que supuestamente no les gusta.

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Televisión “al debe”

“Llevo 11 años al interior del Consejo y siempre he dicho que nosotros no tenemos que definir lo que es cultura, debemos decir qué es una programación televisiva que tenga contenido cultural. Esa norma hoy día la estamos modificando. Con la nueva ley van a subir de una a cuatro horas semanales y estamos trabajando con los equipos que ven la parte cultural de los canales”, comenta Herman Chadwick.

–¿Qué hace falta para que programas culturales sean más vistos?

–Primero tienen que ser masivos, porque la televisión es así. También deben ser entretenidos, vale decir que tienen que lograr tener rating. Y para eso tenemos que lograr que lo que se transmita como valores culturales sea de un sentido más amplio que lo que ha sido hasta ahora una programación televisiva de carácter cultural. O sea, puede caber desde la visita a un museo, como pueden estar el rodeo de Rancagua, viajes, moda, literatura, etcétera… pero entretenido. 

–¿Le falta fuerza al área cultural de los canales?

–Se está al debe en eso. Yo lo que les digo a los canales que así como tienen un departamento de prensa que es hiperactivo, tengan un departamento cultural de las mismas características. Tienen que ampliar el concepto, buscar rating, entretener a través de contenidos culturales. Consíganse auspicios, formen departamentos que trabajen para esas cuatro horas semanales de transmisión y háganlo en horario de alta audiencia.

Pero Herman Chadwick no está preocupado sólo de dar fuerzas al área cultural de los canales de televisión. Para él hay otro público con el que, como dice, “se está al debe”… el infantil.

Los canales abiertos se han dejado estar con la televisión infantil. Yo creo que el error que cometen los canales es que dicen que la programación infantil no cunde, no se auspicia. Pero hay que preguntarse qué programación infantil se está proponiendo. Los niños de hoy no quieren ver sólo dibujos animados. Un niño de 10 años que está en el colegio y que está pasando la Guerra del Pacífico quiere ver programación infantil sobre ese tema. Un niño de esa misma edad que está pasando las guerras mundiales del siglo XX, obviamente que le interesa ver eso. Un niño que algo haya viajado por Chile, le interesa ver programas dirigidos a ellos, por ejemplo sobre Chiloé o San Pedro de Atacama. 

“La televisión, al igual que con los aspectos culturales, tiene que entender que los niños chilenos van con los tiempos y que los monos animados pueden servir para un niñito de 3 o 4 años y que, así y todo, tiene que ser atractivo, colorido y entretenido. Además, lo que dan en el cable enseña mucho. Pero a la televisión abierta se le ha olvidado que el sábado y domingo en la mañana los niños ven televisión”.

–¿Cómo se van preparando para la masiva y fuerte entrada de nuevas tecnologías al mundo de la comunicación?

 –Cuando yo veo que en Chile se discute la ley de televisión digital, les digo: “Ustedes están haciendo una ley histórica. Tienen que hacer una ley sobre qué va a pasar con la convergencia de los medios, cuando yo pueda tener en mi computador la programación de los canales de televisión abierta y pueda ver sus contenidos cuando yo quiera”. Porque es un cambio que ha ido llegando y tenemos que legislar sobre eso. 

“En Europa, los consejos son audiovisuales… no de televisión”, concluye, mientras con orgullo enumera algunos de los programas que se han dado con éxito en distintos canales de televisión y que han sido financiados por el Consejo, como “Los 80”, “31 Minutos”, “Adiós al Séptimo de Línea”, la miniserie “Violeta se fue a los cielos” y “Los archivos del cardenal”. Y más entusiasmado está aun con los programas que pronto saldrán al aire. Entre ellos, “Camino solita”, que abordará la problemática del abuso infantil y “El reemplazante”, que abarcará el tema de la educación”. 

 

Herman Chadwick

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