Aunque ha estado en el ojo público desde su nacimiento, William ha conseguido mantener cierto misterio sobre sí mismo. Recuerdos de su madre, la princesa Diana, y de sus viajes por lugares lejanos a Londres, como Caleta Tortel en Chile, aún quedan por desclasificar.
La princesa Diana decía que su hijo mayor era “gorgeous”, algo así como extremadamente guapo, cuando William era adolescente. El príncipe se sonrojaba y escondía la cara.
Ella lo llamaba Wills y en una época le dio el apelativo Wombat, que es el nombre de un marsupial australiano que a ella le gustaba mucho. Años más tarde, cuando el príncipe estuvo en Caleta Tortel, en Chile, al hacer clases de inglés a un grupo de niños del lugar debía presentarse imitando a un animalito. “I am William, the Wombat”, dijo sin dudar; mostrando así que el recuerdo de su madre y los diálogos con ella siguen frescos en su memoria.
Así de emotivo es el príncipe que un día será rey de Gran Bretaña y que el 21 de junio cumplió 30 años. Contrariamente a lo que antes había dicho –que no se casaría antes de esa edad–, ya pasó por el altar para unirse por toda la vida –¡Dios lo escuche!– a su ex compañera universitaria Catherine Middleton que desde ese día lleva el título de duquesa de Cambridge.

En lo profesional, tras haberse graduado en geografía en la Universidad de St. Andrews, en Gales, William ha seguido cursos de oficial en las Reales Fuerzas Armadas británicas y hoy se desempeña como piloto de rescate en helicóptero. Se espera que a partir de este cumpleaños la reina le pida asumir más obligaciones y, de hecho, William y Catherine son embajadores oficiales de los Juegos Olímpicos de Londres. Por este cumpleaños, la soberana le regaló a su nieto una casa de campo en el complejo real de Sandringham.
El matrimonio le ha hecho muy bien al príncipe. Además de adquirir un look más elegante, se ve cada vez más cómodo en público, lo que se analiza como efecto directo de su glamorosa y alegre señora. En la entrevista que dieron a la BBC el día del compromiso, William dijo que una de las cosas que más le gustan de su mujer es “su sentido del humor muy pícaro”. Agregó que lo siente como un buen complemento para él, que es “más serio”.

También ha dicho que quieren tener hijos algún día –es su obligación– y toda Gran Bretaña espera que hagan ese anuncio muy pronto porque se considera que ya están en deuda con ese tema. La reina Isabel y la princesa Diana tuvieron a su primer hijo antes de cumplir un año de matrimonio.
Junto con asumir sus 30, el príncipe pudo recibir los 15,7 millones de dólares que heredó de su madre, ya que así lo establecía el testamento de la princesa. Su hermano, el príncipe Harry, deberá heredar una suma semejante cuando cumpla esa misma edad en 2014. William celebró la fecha en privado, con amigos y familiares, en una ceremonia que según algunas versiones organizó la duquesa y según otras, el príncipe Harry.
Secretos principescos
Aunque ha estado en el ojo público desde su nacimiento, William ha conseguido mantener cierto misterio sobre sí mismo. Han trascendido muchas de sus características privadas –se sabe que es tímido, aunque va mejorando con los años–, pero aún hay secretos, simpáticos o serios, que los periodistas e investigadores van descubriendo tras intensas pesquisas.
Además de Wills y Wombat ha tenido otros apodos: entre ellos Big Willie, P. Willie, Billy y príncipe de Wails (que se traduciría como “príncipe de los lamentos”).

De niño recibió un golpe en la cabeza con un palo de golf que le dejó una cicatriz tipo Harry Potter en la frente.
Cuando se comprometió con Catherine Middleton le anunció su decisión a la reina y a su padre, el príncipe Carlos, sólo dos horas antes de que se diera a conocer públicamente. Aunque su abuela sabía su intención porque un mes antes le había pedido el anillo de la princesa Diana, que la propia reina guardaba en una de sus cajas de seguridad más privadas, y le dijo que pensaba entregárselo a Kate. Pero después viajaron a Africa y anduvo casi tres semanas con el anillo en la mochila sin encontrar el minuto adecuado para hacer su proposición de matrimonio.

Aunque en su primer año de casados vivieron en Gales, en una típica residencia para oficiales de la Fuerza Aérea, se espera que este año se instalen en un sector de Kensington Palace, que fue remodelado para ellos.

La canción predilecta de la pareja es “I like the way you move”, de los Bodyrockers, y su serie de televisión favorita en “Downton Abbey”, que ven juntos los domingos en la noche.