Hace unos meses, decidió dejar Los Angeles y trasladarse junto a su familia a Miami, aunque solo dejó instaladas a su mujer y a su hija, y se fue a vivir a Ciudad de México hasta fin de año. Hoy es el protagonista de la teleserie “Amor bravío” que en mayo debiera lanzarse en Chile.
Por: Carolina Honorato / Fotos: Ronny Belmar / Producción: Claudia Illanes /
Maquillaje: Tere Irarrázabal.

La decisión, tenacidad, paciencia y humildad son las mejores características de Cristián de la Fuente. Un hombre noble, gozador de la vida, amigo de sus amigos, protector y contenedor.
Su ritmo de vida siempre ha sido bastante intenso. No para, y en estos meses los aeropuertos ya casi son su casa.
Luego de vivir muchos años en Los Angeles y de aceptar una nueva oferta laboral de Televisa en Ciudad de México, decidió instalarse junto a su mujer, Angélica Castro, y su hija Laura en Miami, sobre todo por ser un punto medio, para los miles de viajes que realiza y también para que Angélica estuviera más acompañada, ya que tiene a un hermano viviendo ahí.
“En Miami tenemos una casa y entre estar en un departamento en Los Angeles y una casa en Miami... como que no hay dónde perderse. Además, Lau va a estar a 10 minutos de sus cuatro primos hermanos y Angélica cerca de su hermano... A falta del marido, buenos son los familiares. Miami está a dos horas y media de México”, dice.
El rostro de Ford, que participará en la última temporada de la serie “In plain sight” (en Chile se transmite por AXN), hoy goza de un éxito rotundo en el país azteca.
“Estoy muy feliz. Cuando grabamos, no tenemos respuesta del público hasta meses después de comenzadas las grabaciones. Uno apuesta a lo que la gente va a querer ver... Y cuando acierta, es una maravilla”, confiesa.

–Viene el Día de la Madre. ¿Cuál sería el brindis que harías por tu mamá?
–Mi madre es una mujer que siempre se preocupó de darme todo y que nunca me faltara nada... Y no solo en lo material, sino que hizo todos los sacrificios para que yo pudiera crecer en la mejor forma posible. Siempre he tenido su apoyo en todo y ha sido un motor muy importante para que yo haya podido ser actor, cuando hace 20 años todos lo veían como una locura, incluso mi familia... Por eso le doy las gracias, hoy y siempre, por todo lo que ha hecho por mí.
–¿Y por Angélica?
–Angélica es la mejor madre que Laura podría tener... Tiene la capacidad de educar de una forma lúdica... Es libre con ella. Y me ha enseñado a que yo sea un mejor padre.
–¿Se parecen en algo ellas dos?
–Son muy distintas en su forma de ser y actuar, pero muy parecidas en la esencia. Para las dos, lo más importante es su familia y están dispuestas a sacrificarlo todo por sus hijos. La forma en cómo lo hacen es distinta, pero las generaciones son diferentes y los hijos somos distintos.
–¿Qué es lo que más te gusta de la relación de Angélica y Laura?
–¡Son iguales! A veces Lau es una versión pequeña de Angélica y a veces Angélica una versión grande de Laura. Son cómplices y amigas, y para ellas lo más importante es disfrutar los tres, sin importar el cómo, el cuándo y el dónde... Siempre encontramos la manera de hacer de un día normal un recuerdo especial...

“Las vallas hay que saltarlas de a una”
–¿Cuál es la clave de tu éxito en México?
–Me queda mucho para considerarme “exitoso”, pero creo que trabajar duro me ha ayudado a avanzar.
“A miEs verdad que trabaja duro, pero no se queja. De lunes a jueves graba más de 12 horas diarias y, además, trata de ser constante en el deporte.
–¿En qué momento vas a Miami?
–Todos los viernes hasta el domingo... Y cada vez que tengo un día libre, les pido que sea lunes, así me voy más días. Podríamos aplicar la teoría de que la calidad es mejor que la cantidad.
–¿Sientes que puedes sostener este ritmo de trabajo por muchos años más?
–No sé si muchos años más... Pero después de este proyecto con Televisa tengo casi un año libre hasta que tenga que trabajar de nuevo con ellos... Entonces no es tan terrible.
–¿Es complicado vivir en el DF?
–Para mí ha sido una experiencia increíble. La gente es muy amable y cariñosa. Mis compañeros de trabajo y los técnicos me han recibido muy bien. Siempre se pueden ver las cosas malas de un lugar, pero si uno hace un esfuerzo, aparece lo bueno y así es más fácil disfrutarlo.
–¿Cómo manejas la seguridad?
–Tratando de ser seguro y, como dice un amigo: “Tratar de no ponerle más banderillas al toro”... Evitar arriesgarse.
–¿Si tu carrera sigue creciendo allá, van a seguir con el mismo sistema con Angélica?
–No sé... Mi papá decía: “Las vallas hay que saltarlas de a una”. Tu pregunta la podría responder después de haber saltado esta valla. Por el momento estoy concentrado en este proyecto y en hacerlo lo mejor posible.
–¿Cuánto extrañas a Laura?
–Mucho. Sobre todo cada domingo cuando me dice: “Papá, no te vayas... quédate con nosotras”. Siento que un pedazo de mi corazón se me queda ahí.
–¿Sientes que te pierdes su cotidianidad?
–Gracias a Skype, Nextel (ella tiene uno y me llama cuando quiere) y el teléfono, es casi como si estuviera allá. Además, de los siete días de la semana, estoy tres físicamente con ella. La veo más que lo que muchos amigos míos ven a sus hijos, aunque vivan en la misma casa toda la semana.

–¿Cómo toma Laura todos estos cambios de lugar?
–Los hijos toman las cosas como ven que las toman los padres, así que ella está feliz. Ella sabe que así es el trabajo de sus papás. Tratamos que en cada lugar tenga su espacio, su pieza, sus juguetes, sus muñecos, sus cosas, entonces es más fácil que se sienta en casa.
–¿Es regalona tuya?
–¿No se nota?
–Ahora que está más grande, ¿cómo es la relación de ustedes?
–Increíble, cada día me sorprende... No hay nada como ver a tu hija descubrir el mundo de la mano de Angélica y mía. Somos muy partners. Una vez a la semana tenemos un “date”. Salimos solos los dos a un restaurante, al cine, a un mall, a andar en bicicleta, a hacer deporte o a ver un partido de los Heat, lo que ella quiera... Ahí hablamos de padre a hija, solos.
–¿Cómo te definirías como papá?
–Como alguien que trata de hacerlo lo mejor posible... ¿Cómo lo hice? Lo sabremos en un par de años.
–¿Hoy estás más cerca de volver a Chile?
–México está más cerca de Chile, lo que no significa que queramos volver... Me quedan por lo menos ocho años más acá. Por el momento, estamos muy bien y tenemos la suerte de ir mucho a Chile... Eso ayuda a extrañar menos.
–¿Qué sueño pendientes tienes en Estados Unidos?
–Muchos. Por eso, no es el momento de regresar.
–¿Eres muy ambicioso?
–No sé si “muy”, pero sí me gusta tener metas, ambiciones, y lograrlas. Creo que cuando uno no tiene metas claras y un poco de “presión” por alcanzarlas... cae en la “de-presión”.
–¿Cuál es la mayor lección que has sacado de estos años de tanto trabajo?
–Que la única forma de triunfar o que te vaya bien en algo, es trabajando duro, no hay “atajos”.
–¿Te cuesta estar siempre moviéndote?
–Cuesta, pero uno se acostumbra a todo. Nuevamente hay que tratar de ver lo positivo... El que ha vivido toda la vida en un lugar, le encantaría “moverse”, y al que se mueve mucho, le gustaría estar en un lugar... Hay que disfrutar los momentos como vengan.
–¿Estás con proyectos en Los Angeles?
–Con mi productora EFE3.
–¿Qué más te gustaría hacer en tu carrera? Porque has hecho de todo.
–Seguir haciendo de todo, pero cada vez mejor, hasta que llegue el día en que no haga nada... Bueno, no sé si nada, nada... algo se me ocurrirá.