Se robó el corazón de miles de chilenas que lo veían en las pantallas de televisión. Vino a nuestro país, tuvo éxito y ya planea qué hacer aquí, donde se siente feliz.
Por: Bernardita Cruz / Fotos: Bárbara San Martín
Poco a poco, la espectacular terraza del Noi, el hotel de moda por estos días, se empieza a llenar de mujeres. Al parecer se corrió la voz: un atractivo joven de un metro 90, cuerpo marcado y notoriamente bronceado, sonrisa perfecta y mirada profunda hizo su arribo para una sesión de fotos. Era el italiano Marcelo Marocchino, el ex participante del exitoso reality “Mundos opuestos” de Canal 13 y que en Italia es modelo de alta costura, incluso para Versace.
Simpático y bastante sencillo, entra lleno de risa y se comporta como todo un galán con cuanta mujer se le cruza en el camino, claro que solo con piropos de buen gusto. “En mi casa siempre me enseñaron a ser muy caballero, respetuoso con las mujeres y a tratarlas como princesas. Y eso debe ser siempre, da lo mismo el caso”, dice mientras elige y se prueba la ropa con la cual va a posar.
Marcelo Marocchino es sobrino de Luciano, el marido de Marlen Olivari. Vino a Chile por primera vez en diciembre para el bautizo de su primo Lorenzo, hijo de la pareja. Claro que lo que ocurrió después jamás lo imaginó. Una productora del programa lo vio y lo instó a participar en el reality. Fue a una prueba de cámara y su éxito fue tal que le dijeron que debía entrar sí o sí. El 4 de enero ya era parte del programa donde se enfrenta el pasado con el futuro.
–¿Por qué decidiste entrar?
–Pensé que sería una buena oportunidad, incluso para aprender el idioma. Acá tienen varios modismos. Aunque primero tuve que revisar que no topara con mis exámenes de la Universidad de Turín, donde estudio economía. Para mí, sacar mi título es lo más importante, mucho más que la televisión o ser modelo.
–Hablando de modismos, varias veces sacaste carcajadas con alguna de tus frases.
–Sí, una vez le dije a Wilma (González) que me la quería comer (se ríe). En Italia es como decir “quiero estar contigo, abrazarte, besarte”. ¡Después supe que aquí no significaba lo mismo!
–¿Qué tipo de modelo te gustaría ser acá?
–Al igual que en Italia, de alta costura. Pero no puedo mentir, y sí, desde que salí del reality he estado también trabajando en discotheques, porque habría que ser loco para no aprovechar el momento que se vive cuando se sale de un programa tan exitoso.
–¿Te ves en otra cosa?
–Cuando termine mis estudios quiero trabajar en algo relacionado con la economía. Pero también me gustaría mucho abrir un restaurante acá, con Thiago (el brasilero ex Axé que también participa en “Mundos opuestos”). Yo cocino muy bien… ¡Vieras cómo me quedan las pizzas!
–¿Qué dijo tu familia sobre tu participación en el programa?
–Ellos estaban felices y veían todos los capítulos por Internet. Jamás pensaron que fuera un loco por querer encerrarme, lo vieron como una oportunidad.
–¿Y tu tío Luciano con Marlen?
–Nos llevamos súper bien. El me ha enseñado un montón de cosas, siempre ha estado cerca, me da consejos y me apoya en todo. Mi tía Marlen (¡de verdad que le dice así!) es muy cariñosa y me acogió en su casa como si fuera un hijo. ¡Hasta me preparaba el desayuno! Lo mejor que tienen ellos como pareja es que se divierten mucho juntos. Están muy bien.
–¿Y tu primo Lorenzo?
–¡Ah! (exclama con orgullo), él es un espectáculo, muy divertido y siempre te regala una sonrisa. Llora muy poco y ahora se está empezando a levantar solo. Juego harto con él, pero no lo mudo ni nada de eso… No soy capaz (dice entre risas y cara de espanto).
La realidad del reality
Cincuenta días alcanzó a estar Marocchino al interior de la parcela de Pirque donde se desarrolla “Mundos opuestos”, y no pasó inadvertido. Catalogado como uno de los hombres más guapos del reality, dejó a varias mujeres tristes tras su salida después de perder una competencia de eliminación. Un hecho que levantó bastantes suspicacias debido a que además era considerado como uno de los participantes “fuertes”… Bueno, una de las tantas interrogantes acerca de qué tan veraz es lo que pasa en el programa que tiene hipnotizado a medio Chile.
–Se ha especulado que tu salida fue arreglada…
–No, de verdad que para nada. No hubo ningún arreglo. La prueba para mí fue muy difícil porque debía pasar por debajo de unos fierros que estaban a muy poca altura. Soy alto y, además, tampoco puedo doblar mucho las piernas porque me operaron de los ligamentos. Así que agacharme me costó. Mi adversario fue mucho más fuerte que yo en esa competencia.
–Otro mito es qué tan ciertas con las precariedades que se ven en el set del “pasado”.
–Aunque no lo creas, a mí me gustaba mucho más que el futuro, no sé, era más entretenido. Eso sí, extrañaba la ducha y la escobilla de dientes, porque nos lavábamos la boca con limón y cenizas. Mucha gente piensa en qué olor podría haber dentro de ese lugar y la verdad es que es bastante fuerte, pero te acostumbras y a ninguno nos sorprendía.
–Dentro del programa tuviste un romance con Wilma, la ex chica Playboy, quien dejó a otro participante, Andrés Longton, por estar contigo. Sin embargo, al parecer te olvidó bastante pronto porque apenas te fuiste recayó en los brazos de su primera conquista.
–Yo no lo vi, pero sí me contaron lo que hicieron. Bueno, no es mi polola ni mi novia, así que puede hacer lo que quiera. Yo también soy libre.
–Se te veía bastante frío con Wilma. De hecho, ella reclamaba y lloraba bastante.
–En la televisión no se mostró todas las veces que estuvimos juntos, pero igual no podía estar ahí las 24 horas con ella. Lo que pasa es que hay una gran diferencia por ejemplo con lo que pasaba entre Mariana Marino y Sebastián Roca, porque él sí está enamorado y yo no. Me habría gustado conocerla mejor, pero sentimentalmente no estaba tan involucrado. Además, hay que tener claro que las relaciones dentro de un reality son muy diferentes a lo que pasa afuera.
–¿Qué pasaría si se volvieran a encontrar?
–Yo soy muy tranquilo, así que no pasaría nada. Le diría que la felicito porque es una buena chica y sabe lo que quiere. Y yo soy un hombre celoso, pero solo cuando estoy enamorado.
–¿Lo has estado?
–Sí, de una novia con la que estuve dos años y medio. Ella es una bailarina italiana y estuve súper enamorado. Pero la relación se fue poniendo más aburrida. A cada uno le empezaron a interesar otras cosas y caímos en la rutina. No fuimos capaces de ir cambiando. Pero para mí fue maravilloso estar con ella. En todo caso, terminamos bien.
–En general, ¿tienes éxito con las mujeres?
–Nunca he sido un chico popular, pero debo reconocer que sí me ha ido muy bien con ellas.
–¿Qué tipo de mujeres te gustan?
–No tengo un prototipo. Lo más importante es que me emocione. Con solo mirarla ya sé si es una persona que me transmite algo. De Wilma me gustó su mirada. Era como que me hablaba con los ojos. Así fue desde un principio y por eso comencé a conquistarla.
–¿Y te gustó alguna otra mujer del reality?
–Había muchas guapas y Wilma era una de ellas. Mariana, Luli y Dominique también lo son.
–¿Volverías a entrar a “Mundos Opuestos”?
–Me encantaría. Pero antes tengo que velar por mi carrera universitaria. Si las fechas me lo permiten, me gustaría entrar porque lo pasé súper bien.