Un comentario surgido en un programa de televisión, tiene intrigados a millones de españoles.
La Casa Real no ha desmentido –hasta el cierre de esta edición– que la princesa Letizia esté esperando su tercer hijo. El bombazo noticioso –o solamente rumor, no se puede precisar aún– saltó de “Sálvame”, un programa de conversación en Telecinco, conocida como “la cadena insigne del cotilleo”, es decir, de las copuchas.

Entre los opinólogos estaba Jaime Peñafiel, uno de los periodistas que tiene los mayores contactos en el entorno de la familia real española, aunque en el último tiempo ha debido morderse la lengua varias veces, y desmentirse por las molestias que provoca. Hace un tiempo aseguró que la reina Sofía le había prohibido a los Ortiz Rocasolano participar en programas de televisión o dar entrevistas de prensa. Ello, después que una prima lejana de Letizia asistiera a un show “de cotilleo”, dando detalles de la vida familiar de los príncipes. Nada peligroso, pero sí comentarios que bajaban el nivel de alto estatus que, a juicio de la reina, debe rodear a su hijo, a Letizia y a las infantas Leonor y Sofía.
Al parecer, la reina hizo llegar su malestar al propio Peñafiel, pero éste es un “duro” del periodismo y no se amilana ni siquiera por un tirón de orejas de la soberana. Por eso, aseguró sin arrugarse que “él tiene información de varios contactos desde hace tiempo” y supo que “los príncipes visitaron una clínica durante el mes de noviembre y principios de diciembre”. Para evitarse problemas mayores, dijo que “no quiere pronunciar la palabra embarazo”, porque no tiene “elementos de juicio” suficientes; pero lo que dijo bastó para movilizar a toda la prensa española y hasta mundial, porque el interés por la princesa Letizia verdaderamente desborda las fronteras de España.
Peñafiel se comprometió a investigar para revelar más datos, y cuando el periodista José Javier Vásquez insistía en preguntarle directamente si la princesa está embarazada, no quiso aclarar el punto, pero afirmó: “Los príncipes están en ello”.

El silencio de la Casa Real ante tal información ha extrañado a más de alguien; pero lo cierto es que nadie la ha confirmado, aunque tampoco desmentido.
Atenta a esta nueva ola de informaciones sobre ella, la princesa apareció al día siguiente del programa con un vestido muy entallado al que agregó un cinturón que marcaba todavía más su delgadísima figura. Con eso quería, aparentemente, desmentir gráficamente que esté esperando su tercer hijo.
Algunos comentaristas señalaron que es posible que el anuncio de un posible tercer hijo de los príncipes sea más un deseo que una posibilidad, ya que los españoles ven que a su princesa se le terminará muy pronto la edad fértil. En efecto, Letizia ya cumplió 39 años y no parece probable que se anime a un nuevo intento más allá de esa barrera de tiempo.
Por otra parte, se apunta que sus primeros embarazos fueron bastante complicados, con fuertes mareos y vómitos, sobre todo en los primeros meses. Además, los dos terminaron en cesáreas.
En estos días, en cambio –cuando supuestamente ya tendría tres meses de gestación– se ha mostrado muy activa y desenvuelta. Incluso, para llegar a Santiago de Compostela –a la inauguración de la Biblioteca y el Archivo de Galicia–, viajó en helicóptero, un vehículo al que le era imposible subir en sus dos embarazos.
El mini vestido con cinturón marcando su cintura lo usó para recibir al Presidente de Hungría y su señora, el 13 de enero. Mientras esperaban, le conversaba al príncipe muy animosa, como sabiendo que todas las miradas estaban pendientes de ella, tratando de captar si efectivamente está embarazada.
Aparte del tema de la edad, un nuevo hijo traería problemas constitucionales y hasta políticos. Si nace un varón, quedaría en primera línea en sucesión al trono, antes que su hermana mayor, la infanta Leonor, porque la actual Ley de Sucesión marca la preferencia del hombre por sobre las mujeres. Es indudable que eso no se vería bien en la actual sociedad española, que ha hecho muchos aportes a la igualdad de las mujeres.
El domingo 30 de enero, el príncipe Felipe cumplirá 43 años y seguramente quiere que sea un día tranquilo y en familia. Para que sea así es preferible que todo lo que hemos relatado sea solamente un rumor... ■