sexoSegún la mayor encuesta mundial realizada sobre actitudes y comportamientos sexuales, el avión, el auto, la oficina y la piscina son los mejores lugares alternativos que los hombres y mujeres de hoy consideran excitantes para tener relaciones sexuales.
Pero, ¿son los chilenos osados con su sexualidad o sólo se quedan en historias imaginarias?
Pese a que no se puede generalizar, muchas mujeres se quejan de que al hombre chileno le cuesta innovar, que es muy pasivo y poco creativo. Al menos así lo afirman los expertos que son consultados por este problema. Como cuenta el sexólogo Antonio Godoy, quien participa en el programa de FMTiempo “Superados”: “Se viene generando una creciente ‘epidemia’ de disminución del deseo sexual, en hombres casados menores de 40 años. En mi consulta, recibí más de 30 casos en 2010. Las mujeres son las que están más osadas. Ellas buscan más y mejor sexo, ya sea con o sin pareja estable”.
El Estudio de Hábitos Sexuales del Latinoamericano, realizado por el Grupo de Diarios de América en 2010, arrojó que un 95 por ciento de la población chilena, en un universo de personas entre 18 y 55 años, que se ha iniciado sexualmente, sólo un 45 por ciento considera que sus prácticas son “muy satisfactorias”.
En la mencionada encuesta mundial del sexo se mostró, además, que dentro de los lugares públicos, uno de lo más cotizados sigue siendo el “auto”, ya sea por la falta de privacidad que hay en los hogares o simplemente por salir de las rutinarias cuatro paredes. Una de las famosas que posee una polémica anécdota sexual en un auto estacionado es la sensual actriz Scarlett Johansson. Al parecer, una de las favoritas de Woody Allen pos 2000 no cortó bien el celular hace unos años, antes de conocer a quien hoy es su ex marido (Ryan Reynolds) y así fue como desde el otro lado de la línea grabaron los sonidos de un intenso encuentro con su entonces novio, el actor Josh Hartnett.
Otro lugar que es mencionado como una de las grandes fantasías de todos los tiempos es el avión, ya sea en el baño o durante esos largos vuelos nocturnos. Sin embargo, ésta sólo ha sido cumplida por un 2 por ciento de los entrevistados latinoamericanos y uno de los que puede ser envidiado por el 98 restante, es el actor británico Ralph Fiennes. El protagonista de “El paciente inglés”, “El jardinero fiel” y que fue el romántico senador de “Maid in Manhattan” con Jennifer López, se metió al baño de una nave de la aerolínea australiana Qadan con la azafata Lisa Robertson, de 38 años. A su pesar, y más aún el de la mujer, fueron descubiertos en pleno acto por una parte de la tripulación, la que quedó en shock. Ella fue despedida y él expuesto a todos los medios de comunicación.
En cuanto a los chilenos, también hay de los que se han atrevido a seguir los pasos de Fiennes e incluso han sido más osados que este actor inglés. Un caso es el de Hernán, un arquitecto de 35 años, quien contó a revista Cosas que hace ocho años iba en un avión con destino a Nueva York y decidió correr un gran riesgo. “Eran cerca de las 12 de la noche”, recuerda entre risas, “y había poca gente a bordo. Los sobrecargos ya habían retirado las bandejas de comida y estaban en sus espacios de descanso. Los asientos que nos rodeaban iban vacíos. Entonces era el escenario perfecto. Con mi polola estábamos en los últimos asientos muy cariñosos. Nos tapamos con una de las frazadas del avión y ¡tomé la iniciativa! Como ella estaba más nerviosa que yo, le dije que no se iba a notar si nos quedábamos callados. Traté de moverme lo menos posible y de no demorarme tanto, aunque a esas alturas la preocupación había pasado a segundo plano. Fue una experiencia entretenida, adrenalínica, ciento por ciento aconsejable y un excelente principio para el viaje. Después nos mirábamos y nos reíamos, muy cómplices. Dio para muchos chistes”, confiesa.
Para Hernán, el que lo pudieran descubrir, le produjo una tensión adicional, pero finalmente positiva. “En general, creo que es interesante probar en lugares ‘prohibidos’. Genera un morbo extra y creo que el ser humano busca saltarse algunas reglas a veces. Chasconearse un poco. Ser más osado, no implica ser promiscuo”, enfatiza este arquitecto que sin duda repetiría su “súper hazaña”.
Pero, como en Chile hay de todo, también existe el prototipo de los clásicos y más conservadores, quienes siempre prefieren la intimidad que da su propia habitación. Este es el caso de Macarena, quien es abogada y va a cumplir 39 años. Está casada, tiene dos hijos y se considera dentro del 45 por ciento que está muy satisfecha con su vida sexual.
“Aunque he tratado de ser jugada y probar en otros lugares”, cuenta, “no me ha resultado. La vergüenza que implicaría ser descubierta de por sí me desconcentra y parece que a los hombres les da lo mismo, pero a mí no. Por eso siempre exijo estar tranquila, en mi casa o en un hotel, porque si no, lo paso mal. Por ejemplo, encuentro que es un desagrado cuando en el verano uno está en una casa que no es muy grande con más gente o muchos niños. Tampoco considero que sea cómodo en el baño de un avión, de sólo pensarlo… ¡me da asco!, ni menos en la playa… sólo pienso en qué pasa con la arena… y en el suelo… si al otro día te va a doler todo el cuerpo… sólo mi camita u otra que esté muy agradable son los mejores lugares y no los cambio por nada”.
Según esta abogada, nunca faltan los que tratan de impresionar con sus historias de sexo. “Les gusta decir que hasta lo han hecho colgados de la lámpara, pero insisto en que yo no le veo la gracia a la incomodidad y no sé si creer tanta acrobacia. Pero esto no quiere decir que yo no disfrute e innove en otros aspectos”. También añade que estar apurada es una de las cosas más matapasiones que le puede pasar, lo que se condice con investigaciones que demuestran que muchas mujeres chilenas no realizan prácticas sexuales que salgan de lo que ellas consideran habitual y que hacer cosas “raras” les molesta, incomoda y también atemoriza.
Quizás por eso, cuando se pregunta por posiciones sexuales, el porcentaje de las mujeres que prefiere seguir el estilo de Penélope Cruz en la película “Women on top” es el mayor y no en vano Macarena la destaca como algo mucho más prometedor que estar en un lugar prohibido.

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Al aire libre

Constanza tiene 24 años y ningún tapujo para hablar de su sexualidad. Para ella, incursionar en lugares exteriores es un must. “En un viaje al Valle del Elqui”, relata distendida mientras se fuma un cigarro en uno de los más típicos cafés de Alonso de Córdova, “salimos a dar una cabalgata con un grupo de amigos. Llegamos a bañarnos en el río, porque veníamos agotados. Dentro del agua tuve mucho contacto con el que era mi novio, Joachim, que es realmente espectacular… Bueno, ése era nuestro último día juntos, porque él volvía a Alemania, así que probablemente no nos veríamos más. Después de unos cuantos besos, me tomó de la mano y me dijo, en su español-alemán: busquemos ‘oto’ lugar. Así, llegamos entre medio de unos árboles, donde ya casi no sentíamos las voces del resto del grupo… La vista era maravillosa, igual que la sensación de libertad y el contacto con la naturaleza. Lamentablemente no fueron más de 15 minutos, porque sabíamos que nos estaban esperando para almorzar. Pero fue lejos una de mis mejores experiencias”.
Así como ésta, Constanza tiene varias otras historias que contar porque ella no concibe ser una mujer recatada en pleno siglo XXI. Es de las que asegura que lo mejor de la vida es el sexo y que no está dispuesta a desperdiciar ninguna oportunidad que ella considere que valga la pena. Eso sí, apenas le comentamos que sólo el 42,4 por ciento de los chilenos afirma tener orgasmos, ella mueve la cabeza y dice que a veces ese tipo de datos le molestan porque como muchos terapeutas declaran “no es sólo el orgasmo lo que uno busca, también está el contacto con el otro, ese juego erótico, la confianza y la complicidad que dan estos encuentros”.
El sexólogo Antonio Godoy enfatiza que en la última década no hay grandes cambios en el comportamiento sexual de los chilenos y que lo único distinto es que hoy las mujeres expresan lo que sienten y lo hablan con sus amigas. También cuenta que son las realmente capaces de llevar a sus maridos o parejas a tratarse si ellas encuentran que algo no anda bien.
Lo principal para las mujeres continúa siendo el momento, la magia y que se trate con creatividad. Momentos que a fin de cuentas son sumamente especiales y en los que ya se tiene claro que lo que quiere una mujer es lo que manda y ninguna está dispuesta a no pasarlo bien en el sexo. n

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