
Por: Yenny Nun, corresponsal
Cuando recientemente se conocieron las nominaciones a los Globos de Oro, Angelina Jolie se sorprendió al saber que es una de las candidatas al galardón en categoría comedia por “El turista”, cinta que coprotagonizó junto a Johnny Depp, quien también se nominó.
Desde su estreno, “El turista” –dirigida por el alemán Florian Henkel– ha tenido partidarios y detractores. Mientras algunos críticos afirman que tanto el guión como la cinta son mediocres, otros la ven como un renacer de las películas clásicas de Hollywood.
En este filme la actriz aparece elegantísima en todas sus escenas, impecable en tonos beiges y neutros. La diseñadora Colleen Atwood cuenta que se inspiró en Grace Kelly y en las fotografías de moda de Richard Avedon y Louise Dahl Wolfe. Añade que todas las prendas fueron confeccionadas a mano y que colaboró con Salvatore Ferragamo en el diseño de los zapatos, incluyendo un par con tacones de oro de 750 dólares. Las joyas las proporcionó Robert Procop, socio de Angelina Jolie en una línea de joyería que ella misma diseñó.
La trama de “El turista” gira en torno a Frank Tupelo, profesor de matemáticas encarnado por Depp, quien conoce a la espía Elise Clifton Ward viajando en un tren rumbo a Venecia. Ella lo envuelve en una intriga donde las identidades se confunden, hay varias fugas y, por supuesto, ambos terminan enamorándose.
Conversamos con la actriz días antes del estreno de la cinta en Estados Unidos. Llega glamorosa luciendo una chaqueta plateada de L Wren Scott, pollera de Dolce & Gabbana, stilettos de Ferragamo y joyas diseñadas por ella misma. Se ve radiante y feliz.
El diseño del vestuario de Angelina se inspiró en la época dorada de Grace Kelly. Lució zapatos Ferragamo y joyas creadas por ella misma. Sobre Johnny Depp dijo que lo más difícil de su trabajo conjunto fueron las escenas de baile. “Teníamos que vernos elegantes, profesionales... y bailar bien. No sé cómo lo conseguimos”.

–Angelina, además de actuar eres la productora ejecutiva de la película. ¿Por qué elegiste al director alemán Florian Henkel?
–Encontré que su filme “La vida de los otros”, es una película exquisita por la manera cómo está filmada, cómo se desarrollan las relaciones entre los personajes, el suspenso que quita el aliento..., entonces supe que quería trabajar con él. Me había llegado este guión, y pensé que debía ser una cinta totalmente europea; con sensibilidades, calidad y gusto continentales, y Florian era el director indicado. Temí que encontrara la trama demasiado liviana, pero no fue así.
–¿Qué opinó él?
–Me comentó que la gente se equivoca pensando que si un filme no es oscuro, no es arte. “El arte debe ser hermoso, hacerte sonreír, transportarte a otro mundo donde trasciendes a algo mágico”, me explicó. Imagínate lo contenta que estuve cuando aceptó. Florian me enseñó cómo ser más europea y más elegante, me fascinó la experiencia.
–“El turista” recuerda películas de la época dorada de Hollywood…
–Es justamente lo que deseábamos. Vimos filmes de Hitchcock que me transportaron a otra era. Creo que hoy las películas se hacen demasiado rápido, no les damos la calidad y el cuidado que se merecen. Nosotros quisimos hacer algo distinto, algo hermoso.
–Tú luces elegantísima…
–Es que nos inspiramos en las películas de Audrey Hepburn y Grace Kelly. Con esa ropa, me sentí como una punk transformada en una lady (risas).
–¿No eres una lady?
–¡No! Tú me conoces hace mucho tiempo; soy muy al lote... En cambio, Elise es la mujer más femenina y sofisticada que he interpretado. Incluso cuando me tiran al sofá o me secuestran, no reacciono como en “Agente Salt” o “Tomb Raider”, aunque mi instinto era pegarle a mis atacantes. Me sentí extraña atrapada en una faja, luciendo ropa muy elegante y montada en stilettos.
–Imposible que no tengas ropa elegante... ¿Nos puedes describir tu clóset?
–Casi toda mi ropa es negra, aunque quizás de buenas marcas... (risas). Siempre me río porque comparando mi clóset con el de mis parejas, el mío es más pequeño. No me gusta pensar en lo que me voy a poner, por lo que mis pantalones, polleras, poleras y tops son negros; no porque esté triste, sino porque soy práctica. Como todo es negro, todo combina. También tengo muchas botas y tacos altos.
–¿Estás diciendo que el clóset de Brad es más grande que el tuyo?
–Probablemente… ( risas).
–¿Te costó meterte en la piel de una mujer tan distinta a ti?
–Bastante. En la vida real soy muy rápida, pero debí aprender a disfrutar el momento, a respirar hondo; fijarme por dónde iba, entender el lujo... La primera toma es de Elise caminando por una calle de París. Florian me hizo repetirla cinco veces diciéndome que caminara más pausada y con elegancia.

–¿Cuál fue tu primera impresión de Johnny Depp?
–Es tan cool como me lo imaginaba y súper bondadoso. Pasamos casi todo el tiempo conversando sobre nuestros hijos, de sus colegios, nos reímos mucho… Johnny es un renacentista, sus pinturas son increíbles, lo mismo que su música, y los personajes que crea son totalmente originales. Es un talento extraordinario y nuestra industria sería muy distinta sin él. Es un ser muy especial.
–¿Es verdad que prefiere improvisar?
–Le encanta improvisar y me hacía reír. A mí también me gusta tener esa libertad. A muchos actores no les agrada esto, pero Johnny y yo nos sorprendíamos todo el tiempo.
–El contó que tienes un sentido de humor perverso…
–Nos hicimos bromas, cosas tontas... Prefiero no contar más, pregúntaselo a él.
–¿Cuál fue la escena más difícil?
–Bailar con Johnny. Tuvimos muchísimas clases de baile, al comienzo nos pisábamos los dedos y no podíamos dejar de reírnos, fue muy extraño. Pensé que nunca aprenderíamos porque somos demasiado revoltosos. Teníamos que vernos elegantes, profesionales, en el marco de Venecia, uno de los lugares más bellos del mundo, y bailar bien. No sé cómo lo conseguimos.
–¿Qué es lo que más te gustó de Venecia?
–Es una ciudad preciosa. Perdí la cuenta de cuántos paseos en lancha hicimos y cuántos helados comí con mis hijos. Me sorprendieron los museos hermosos, con arte bellísimo. Hubo tanto que descubrir y ver, fue mágico. Los niños viajaron con sus tutores, pero además contratamos a un profesor italiano, y todos tratamos de conocer las costumbres locales y aprender su historia. Me encantaba la manera que pronunciaban mi nombre. Mi mamá siempre me recordaba que Angelina es un nombre italiano; pero nadie lo había pronunciado como se debe, hasta que llegué a Italia.
–¿Qué tipo de turista eres?
–No tomo fotografías ni nada por el estilo. Cuando viajo, deseo tener una aventura, ir a un lugar que no conozco, aprender de la cultura. Soy una de esas mamás que lleva a sus hijos a museos y los hace tomar el tour. Creo que soy una buena turista.
–Me imagino que cuando estuvieron en Venecia los papparazzi no los dejaron tranquilos…
–Bueno, es parte de nuestro trabajo; no es algo que me deleite, pero lo acepto. Cuando no trabajo, con los niños y Brad nos quedamos mucho en casa, llevamos una vida muy privada y cuando salimos o trabajamos, sabemos que está ese elemento.

–Parece que sólo tu clóset es pequeño porque cada vez que te propones una meta, lo haces en grande. Quisiste una familia y tienes seis hijos, eres embajadora de buena voluntad para Naciones Unidas y ahora escribiste, produjiste y estás dirigiendo tu primera película….
–Bueno, nunca planifico. Lo que sucede es que quiero hacer cosas y trato de que resulten lo mejor que puedo. Ahora escribí algo, me gustó, y luego me sentí nerviosa ante la posibilidad de que otra persona dirigiera la película. Así se dieron las cosas.
Añade que escribió el guión cuando estaba en cama afectada de una influenza. “Estaba en cuarentena, separada de los niños porque tenía influenza y no sabía qué hacer conmigo misma. Cuando estaba leyendo algo, se me ocurrió comenzar a escribir. Terminé el guión y no pensaba hacer nada con él, entonces lo leyó Brad y me dijo que no estaba mal. ‘Querida, debieras pensar en hacer algo con esto’, me comentó, y las cosas comenzaron a suceder. Lo envié a personas que respeto y recibí mucho feedback positivo. Entonces me decidí a dirigir”.
Después de una pausa cuenta muy entusiasmada: “Reuní un equipo y elenco de primera, tuve una experiencia extraordinaria, de la que siempre estaré agradecida. Me hizo enamorarme del cine una vez más, y me encantó sacar el enfoque de mi persona para colocarlo en estos actores extraordinarios que mostraron emociones tan profundas”.
–¿Es verdad que tuviste problemas filmando en Bosnia?
–Había algunos individuos que, sin leer el guión, habían escuchado algunas historias sin base alguna. El equipo y los actores fueron gente de Bosnia, la película fue filmada en dos idiomas y hecha para ellos. Comienzo a editarla en este mes, por lo que espero estrenarla durante 2011.
–¿Cuál es el secreto de que perdure el amor entre tú y Brad?
–El amor florece cuando ambas personas comparten los mismos valores éticos, el mismo sueño para el futuro y se ríen juntos. Brad y yo estamos muy unidos porque ambos tenemos exactamente la misma visión de la familia, de cómo deseamos criar a nuestros hijos, de cómo vemos el mundo y cómo deseamos educar a los niños. Estamos de acuerdo en los temas de colegio, religión y disciplina. Tenemos un sentido similar de cómo debemos caminar por esta vida y cuál es la manera correcta de hacerlo, por lo que estamos en el mismo lado del sendero.
–Le contaste a la revista Vogue, que cuando tus hijos sean más grandes piensan matricularlos en la escuela de Aix la Provence, en Francia…
–Si estamos en Francia, creo que Aix la Provence será donde residiremos; es un lugar maravilloso para vivir y para que los niños continúen su educación. Están matriculados en la Alianza Francesa, por lo que siempre asisten a este colegio en todos los lugares en que estamos.
–¿Qué más puedes contarme de tus hijos?
–Estoy muy “chocha” con mi hija Vivien, de dos años. Ella tiene esa chispa que perdemos al crecer. Usa tutús, sonríe y le encanta pintarse los labios, dibuja por horas. ¡La adoro! Y el resto de la tribu es genial, todos están creciendo, felices.
–Se ha comentado que eres el tipo de mujer que hipnotiza a las personas con solo sentarse y respirar…
–¿Te estoy hipnotizando? (lanza una carcajada).
–Te han comparado a la princesa Diana….
–Sería un honor que me comparen con ella.
–¿Cómo te describirías en una frase?
–Más equilibrada que antes, pero aún salvaje de corazón.
–¿En qué sentido?
–Cuando uno es joven, lo salvaje puede ser un tatuaje u otras cosas que haces. Se supone que a medida que pasa el tiempo, las personas se tranquilizan, pero yo sigo viajando a países extremos, pilotando aviones y pasándolo salvaje con mis hijos. El caos más maravilloso es un hogar lleno de niños. Tengo otro tipo de libertad y la disfruto; estoy más calmada porque toda mi energía se enfoca hacia afuera.
–¿Cómo has llegado a estar tan feliz y en paz contigo misma?
–Tengo mucha suerte. Tuve una madre fabulosa, quien me mantuvo centrada en mis etapas salvajes, y además, pude viajar desde muy joven. Cuando tenía 21 anos, llegué a ciertos lugares del mundo donde al ver cómo vivía esa gente, me di cuenta de lo afortunada que era y decidí nunca más ser tan egoísta. Luego fui madre. No hay nada mejor; cada mañana me despierto sabiendo que lo más importante del mundo es criar bien a mis hijos y que ellos estén sanos. Es un placer ser parte de esta industria y trabajar, pero además tengo el regalo de saber cuáles son mis prioridades y eso me hace muy feliz.