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Está de cinco meses de embarazo, luego de seis años de intentos frustrados. Se la ve radiante, pero muy tranquila, disfrutando día a día cada detalle de este proceso. Aquí habla de eso y de su paso por UCV Televisión, como conductora del programa “Lo más famoso, ‘En Portada’”.

Carolina Honorato C./ Fotos: Gonzalo Romero / Producción general: Patricia Comandari /
Producción: Bernardita del Solar / Peinado y maquillaje: Francisco Mercader

Carola Julio está absolutamente dichosa. Luego de muchos años de intento, hoy tiene cinco meses de embarazo. Y aunque la felicidad la invade, la cautela también. No quiere hacerse grandes expectativas… Es que nada le ha sido fácil.
Carolina Julio, casada con Rodrigo Danús, es una mujer dulce, conciliadora y muy amable. Aunque su historia de amor da para un guión de película, sus diversos tratamientos para lograr la maternidad sólo los podía llevar a cabo una mujer con gran tenacidad, porque el desgaste sicológico que producen esos procesos no es menor.



Sensible y más aún en este estado, Carola Julio reconoce que Rodrigo es el amor de su vida y que una de las cosas que le preocupa, una vez que nazca su primer hijo, es no dejarlo de lado ni perder esos momentos de pareja que tanto han cultivado en estos años que han estado solos.
“Hace seis años me quedé embarazada de ‘chiripa’. Imagínate que recién estaba pololeando con Rodrigo. Llevábamos como ocho meses y la verdad es que al principio casi me morí. No sabía cómo decirle a mi familia”, relata Carola, sentada en el living de su casa. En el jardín se ven dos enormes perros, los encargados de cuidarla, sobre todo cuando Rodrigo está de viaje.

“El proceso fue súper complicado”

La historia Danús Julio, se remonta hace una década, cuando Carola tenía 23 años y él 37. Se conocieron en el programa de TVN, “De Pé a Pá”.
“Rodrigo acompañó a la Cecilia Bolocco a un programa. Yo lo encontré muy pesado de presencia. Además, llegaron como grandes estrellas, se produjo una gran revolución en el canal, entonces tanta cosa no me gustó”, cuenta. “¿Y puedes creer que al día siguiente, me llamó su asistente para decirme que Rodrigo me quería invitar a comer? Patético, ¿quién era este hombre que hacía que su asistente me llamara? Bueno, la verdad es que yo le dije que le iba a devolver el llamado, pero nunca hablé con él… A la semana siguiente me volvió a llamar para invitarme, nuevamente le dije que no, que me iba a Miami”, detalla, mientras recuerda que apenas se subió al avión se le acercó una azafata para decirle que la estaban esperando. Terminó viajando en Primera. “Como dice Rodrigo, nosotros dormimos juntos la primera noche que nos conocimos”, comenta riendo.
Conversaron toda la noche y una vez que llegaron a Miami, ella nuevamente se volvió a desaparecer. “Pero si yo tenía 23 años. Andaba en otra. De vuelta a Santiago, nuevamente estaba en el avión”.
Ya en Santiago salieron finalmente, pero fueron amigos mucho tiempo. “Piensa que Rodrigo tiene cuatro años menos que mi mamá. O sea era de su generación, no de la mía”, explica.
Rodrigo fue muy insistente. “Durante mucho tiempo salíamos, yo le contaba de mis amores, mis dramas y trataba de presentarle mamás de amigas, pero siempre me decía que se iba a casar conmigo”.
–¿Qué pensaba tu mamá?
–Eran íntimos. Se apoderó de mi casa y de mi mamá.
Al año y medio, Carola y Rodrigo se pusieron a pololear. Y a los meses ella quedó embarazada. Se fueron a vivir juntos, porque no se podrían casar. El estaba tramitando el divorcio de su primera relación.
–¿Qué pasó con tu familia cuando te quedaste embarazada sin estar casada?
–Mi mamá es muy conservadora, yo no me atrevía a decirle… Fue Rodrigo el que le contó. Finalmente ella nos dio todo su apoyo.
A los seis meses de embarazo, Carola perdió su hijo. “Fue un proceso doloroso, porque uno tiene que vivir todo el proceso de parto, pero es algo que tengo medio bloqueado. Uno aprende a vivir con ese dolor”.
Finalmente, a mediados del año siguiente, junio de 2003, se casaron por el civil y desde entonces que han estado intentando tener hijos. Recorrieron el mundo buscando ayuda. Hasta que finalmente les resultó.
–¿Cómo fue el proceso?
–Fue súper complicado, sobre todo escuchar mil veces: “No, no resultó”. Hay que tener harta fuerza para ser tan insistente, pero yo me decía: “Esto no me la va a ganar”. Igual tenía planeado intentarlo hasta los 37 años (tengo 33). O si no, iba a adoptar.
–¿Cómo manejaste la frustración?
–Al principio no la manejaba, me frustraba. Después pasa a ser parte de la rutina, como ir al supermercado. Lo incorporé al día a día. Suena frío, pero es la única forma.
–¿Y no se te produjo un desgaste en la pareja?
–No, porque nosotros somos bien especiales. Todos los casos son distintos. Rodrigo es muy comprensivo y apoyador. Hubo muchas veces que quise tirar la esponja, pero recapacitaba. Además, yo no tenía ningún diagnóstico médico.
–¿Te enojaste alguna vez con el mundo o con Dios?
–Sí, pero sobre todo, cuando perdí la guagua. Ahí me vino una rebeldía contra todo. Y cuando no me resultaba, yo me enojaba, pero un rato, y seguía. No me podía quedar pegada en la frustración.
Reconoce abiertamente que en los últimos años, ya no se hacía ilusiones: “Entonces, cuando me dijeron que estaba embarazada, no lo podía creer, aunque lo presentía. Antes de hacerme el examen, me sentía rara, pero así y todo, hasta hoy he estado muy cautelosa al respecto”.
Confiesa que Rodrigo reaccionó muy emocionado, pero ella mucho más fría.
Su futuro hijo es hombre. Nacerá en los primeros días de marzo. A Rodrigo le gustaría que se llamara como él. Ella lo está pensando. Ha tenido un muy buen embarazo, sin antojos ni malestares. No ha subido mucho de peso y, aunque sigue tan activa de ánimo, el doctor le ha pedido tener mucha tranquilidad. De hecho, no puede viajar ni nada. Tampoco ha comprado cosas para la pieza, porque no quiere adelantarse a los hechos. Quiere pasar los seis meses de gestación, para empezar a armar todo.
–¿Cómo te imaginas como madre?
–Estricta, pero debo ponerme de acuerdo con Rodrigo, porque él se muere por su hija (12 años), le dice que sí a todo. Entonces tengo que ponerlo un poco en orden.




“No quiero volver a la farándula”

Carola retornó a la televisión hace poco y lo hizo por un par de meses, ya que justo coincidió con la noticia del embarazo. Condujo el ciclo de “Lo más famoso, ‘En Portada’”, un programa de rankings de diversas temáticas, que se transmite en UCV Televisión.
“Desde que salí de ‘Primer Plano’, me dediqué a acompañar a Rodrigo en sus viajes, yo soy bien poco de quedarme en la casa. Y en estos dos años, no paré. Eso sí, no quería saber nada de la televisión, entonces cuando Rodrigo me ofreció conducir este programa que duraba dos meses, lo acepté, porque lo encontraba bien cómodo, hasta que supe que estaba embarazada”.
–¿Por qué no quisiste estar en “En Portada”, el nuevo programa de farándula de UCV?
–Porque no sé si quiero volver a la televisión a un tema de farándula. Es algo que tengo stand by.
Carola Julio integraba el equipo de panelistas de “Primer Plano” junto a Francisca García-Huidobro, Pamela Díaz, Jordi Castell y Julián Elfenbein. Un día salió a la luz un video que estaba grabado en el celular de Pamela, donde todos sus compañeros hablaban mal de ella, y en un tono muy vulgar. Fue un escándalo, aunque sus protagonistas dijeron que era una broma.
“Yo lo pasé muy mal con ese video”, dice. “Aunque yo sabía que existía, no lo había visto y jamás pensé que era de esa envergadura”.
–¿Era común que ustedes, el antiguo equipo de “Primer Plano”, hicieran ese tipo de grabaciones?
–No. Este video lo hicieron mientras yo llegaba a grabar. Existen las bromas, pero no sé si de este calibre. Ahora debo reconocer que la Francisca, Julián y Jordi son de garabato fácil en su vida privada, pero jamás me hubiese imaginado un video así. Lo entiendo en ellos, porque los conozco, pero igual fue fuerte.
A Carola se le llenan los ojos de lágrimas. “No quedé peleada con nadie, excepto con la Pamela, con quien nunca me llevé bien. Pero no volvimos a ser amigos. ¿Cómo le podría explicar a la gente que ellos eran así?”. De hecho, Carola no volvió al programa y renunció a Chilevisión. “Si me volvía a sentar en el panel con ellos, la gente iba a pensar que yo era tonta”, dice.
En ese entonces, Pamela Díaz aseguró que le habían robado el celular y que por eso había salido al aire. Carola no le cree, mucho menos cuando recuerda que ella estuvo durante meses amenazando a sus compañeros con hacer pública esa broma.
“Definitivamente, no tengo nada que ver con ella, no me gusta su forma de actuar, de hablar, aunque mientras trabajamos, tuvimos una relación cordial”.
Y se vuelve a emocionar. “La verdad es que sentí mucha pena. Siento que la gente te hace ver cosas que uno no se da cuenta. Muchos me dijeron que ese video era producto de envidias, pero me cuesta creerlo, porque teníamos buena onda. No sé por qué lo hicieron, ¿una forma de pasarlo bien, de reírse de otras personas? En fin. No se podía confiar en la Pamela”.
–¿Te deprimiste?
–Yo sentí mucha vergüenza. Hubo mucho tiempo que no tenía ganas de salir a la calle. Pensaba que mucha gente iba a pensar que había algo de cierto en el video.
–¿Cómo reaccionó Rodrigo?
–Muy calmado. Me dijo que no era tanto, que era un carrete de gente joven. Siempre trató de bajarle el perfil. Yo me indignaba. ¿Cómo no entendía? Pero él lo hizo para alivianarme. A nivel familiar fue complicado.
Carola dice que ahora suele toparse con Francisca y Julián, pero que nunca volvieron a tener la relación de antes.
Y asegura que hoy sólo volvería a la televisión a un proyecto diferente y que la cautivara. “Tampoco sé bien lo que quiero, así que me tendrían que sorprender con algo novedoso y no le pediría a Rodrigo que me hiciera uno a mi medida”.

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