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Con su belleza que no pasa de moda, la modelo posó con
su línea nueva de trajes de baño para apoyar la 15º Campaña
de Prevención del Cáncer de Mama de Estée Lauder.

No hay duda que Liz Hurley es una de las británicas más
conocidas en el mundo. Desde que se hizo famosa como actriz y modelo,
sus imágenes –siempre glamorosas y sexies– aparecen
destacadas en toda la prensa internacional.
Desde hace 13 años es modelo y vocera de la marca Estée
Lauder, uno de los contratos más largos de una celebridad con la
empresa. Fue escogida por su belleza que no pasa de moda, su elegante
sofisticación y el hecho de que es un icono en todo el mundo.
En ese rol, Liz también apoya la Campaña de Prevención
contra el Cáncer de Mama que realiza la marca en todo el mundo
–que fue iniciativa de Evelyn Lauder, vicepresidenta corporativa
de la empresa– y contribuye a reunir fondos para la fundación
de investigación de esta enfermedad. Este año Liz, además,
posó modelando creaciones de su propia línea de trajes de
baño, Beach, en el marco de esta campaña. Un aporte que
sólo una belleza como ella puede hacer.
Actualmente, la modelo es imagen de Re-Nutriv, la línea de cuidado
de la piel más lujosa de Estée Lauder y la marca nombró,
en su honor, una edición limitada de labial –Elizabeth Pink–
y las ganancias de la venta se donan a la fundación.
Está casada con el magnate indio Arun Nayar y con él y su
hijo de 4 años, Damian, reparten su tiempo entre su granja en Gloucestershire
y sus casas en Londres y Bombay. En la granja, de 400 hectáreas,
se dedica a la producción de alimentos orgánicos, que es otro
de sus ingresos además de la actuación, el modelaje y el diseño
de trajes de baño.
Comenzó su carrera como actriz y ha aparecido en más de
dos docenas de películas. Sus favoritas son “Austin Powers”
con Mike Myers, “Al Diablo con el Diablo” con Brendan Fraser
y “El Peso del Agua” con Sean Penn. Además, produjo
varios filmes, protagonizados por su ex novio, Hugh Grant, incluyendo
“Al Cruzar el Límite” y “Mickey Ojos Azules”,
con la empresa de producción que ambos poseían, Simian Films.
Por todas sus actividades, fue escogida como la Empresaria del Año
2006, por la revista “Glamour”.
Por primera vez se refiere a las razones por las cuales se involucró
en la campaña de prevención sobre una enfermedad que afecta
a tantos miles de mujeres.
Concientizadora
–¿Por qué es importante para ti crear conciencia?
–Mi abuela tuvo cáncer de mama y también varias de
mis amigas. Es una enfermedad que toca a todo el mundo. Todos conocemos
a alguien –una abuela, una amiga, una madre, tía, hermana,
prima o compañera de trabajo– que ha luchado contra ella.
Ahora, más que nunca, es importante difundir el mensaje. Las tasas
de sobrevivencia están aumentando y cada año nos acercamos
más a encontrar una cura para este mal.
–¿Cuál es tu rol oficial en la campaña?
–Cada año me asocio con Evelyn Lauder, mi amiga y vicepresidenta
corporativa. Ambas visitamos diferentes ciudades alrededor del mundo para
inspirar a hombres y mujeres a buscar información relacionada con
la detección precoz del cáncer de mama. Este año
empezaremos la campaña en Vancouver, Canadá, con una aparición
pública en el Holt Renfrew, seguida por eventos en Nordstrom, Bloomingdale’s
y Saks Fifth Avenue en Estados Unidos durante este mes. El evento en el
Hotel Renfrew estrenará un exclusivo sweater de cashmere rosado
de edición limitada, que usaré en la portada de las revistas
“Elle” de Canadá y “Elle” de Quebec en
octubre y noviembre, respectivamente, para apoyar la causa. Además,
Evelyn y yo estaremos allí para firmar los productos rosados especiales
de belleza de Estée Lauder que van a beneficio de la Fundación
Elizabeth Hurley.
–¿Cuándo te involucraste?
–Evelyn me pidió que me uniera a ella en el año 2000,
cuando lanzamos la primera Iniciativa Global de Iluminación de
Monumentos. En ese primer año, hicimos el lanzamiento en el Edificio
Empire State y éste recibió un increíble apoyo de
los medios a través de los años. En ese momento no nos dimos
cuenta de lo poderoso que se haría el programa. El año pasado,
alcanzamos a más de un millón 600 mil personas en el mundo
con nuestro mensaje.
–¿Has tenido alguna experiencia especial en estas
actividades de la campaña?
–He conocido a miles de mujeres que son sobrevivientes de esta enfermedad.
Cuando voy a alguna tienda de departamento, muchas de ellas se acercan
a conocerme. Todas son mujeres increíbles y cada vez que le doy
la mano a una de ellas, me siento inspirada a seguir luchando. Donde sea
que viajo, conozco a personas que están conscientes gracias a que
alguien de un counter de la empresa les dijo, o porque vieron una de nuestras
iluminaciones y se decidieron a hacerse una mamografía. Si ayudamos
aunque sea a una persona, ya vale la pena.
–¿Cómo te conectas con la fundación?
–Dedico mucho tiempo cada octubre. Viajo alrededor del mundo, reuniendo
fondos y creando conciencia. He visitado muchas ciudades de Estados Unidos,
Canadá, Francia, Australia, Gran Bretaña, Irlanda y Alemania
y vendrán muchos más. En todas estas presentaciones trato
de vender muchos labiales Elizabeth Pink, ya que Estée Lauder dona
las ganancias que provienen de este producto a la causa. Además,
cada año, Evelyn preside una gala anual y Elton John también
está involucrado. Este año, él y yo hicimos de anfitriones
en “The Very Hot Pink Party Goes Cool” (“La Fiesta de
Rosado Encendido se Pone en Onda”) en abril en Nueva York y se reunieron
cinco millones de dólares en una noche: algo extraordinario. |