Pese a estar de vacaciones en su refugio del lago Caburgua,
el ex candidato presidencial sigue tan “a full” que pareciera
que continúa en la campaña presidencial. Ahora sus esperanzas
están puestas en el 2009 y piensa cuidadosamente qué pasos
dar para no sufrir el mismo y fatal desgaste que Joaquín Lavín.
Al
ver a Sebastián Piñera plácidamente leyendo el diario
en su casa en Caburgua, costaría creer que acaba de ser derrotado
en la elección presidencial. Su humor está incólume
y con ánimo invita a dar una vuelta por el lago en su nueva lancha
junto a su mujer, Cecilia Morel, y su nieto León, uno de los “protagonistas” de
la última campaña. Mientras la lancha recorre el Caburgua,
con la música de fondo del CD de grandes éxitos de “Los
Beatles”, Cecilia Morel le recuerda con tono maternal: “Saluda,
Sebastián”, consciente de que muchos lo acusan de mal educado.
A los relajados veraneantes les cuesta creer que incluso mientras se
bañan o toman sol se les aparezca Piñera.
El punto más esperado de este “tour” es cuando el
ex senador muestra la casa de la Presidenta electa, Michelle Bachelet,
otra conspicua vecina del lago, a cuya residencia no se acerca demasiado
para no provocar algún incómodo incidente.
Durante el recorrido, es fácil percatarse de que, contrario a
lo que uno podría esperar de una persona cuya fortuna se calcula
en mil 300 millones de dólares, la casa de Piñera no es
de las más ostentosas del lugar; por el contrario, pese a tener
una envidiable vista y un pequeño helipuerto, es bastante sencilla.
La única “extravagancia” es que, además de
la casa principal, los Piñera Morel poseen tres más para
familiares y amigos invitados.
Al momento de esta entrevista, en una de esas cabañas pasaban
unos días la aún diputada Carmen Ibáñez y
sus cuatro hijos, entre ellos el diputado electo Joaquín Godoy.
El fin de semana siguiente llegaban Joaquín Lavín, Rodrigo
Hinzpeter y Alberto Espina con sus respectivas familias. Y más
entrado el verano, Caburgua vivirá una verdadera “invasión
política”, ya que el ex candidato invitó a los dirigentes
de Renovación Nacional a un encuentro partidario “frente
al lago”.
Pero al momento del almuerzo familiar, la vehemencia y avasallador carácter
del ex candidato presidencial desaparecen. Ahí es cuando él
es el centro de las tallas de su hija Magdalena, de su señora
y del nuevo diputado Godoy. En esos momentos, aunque a muchos les cueste
creerlo, Piñera escucha con atención los comentarios e
incluso las críticas del resto.
Pese a que en ese paisaje muchos soñarían con no volver
más a la civilización, Piñera, como todo político
y artista, necesita a “su público”. Por eso no es
extraño verlo pasear un sábado en la noche por Pucón,
encontrarse con él mientras come en la terraza del taquillero
restaurante “La Marmita” y observar cómo se toma una
foto con Cristián Bustos en el triatlón de esa ciudad,
ocasión en que aprovecha de promover sus “propuestas para
el apoyo al deporte”. Como se ve, hay Piñera para rato.
El futuro del presidenciable
Por mucho que Piñera esté de vacaciones, es inevitable
no hablar con él de sus proyectos, de su futuro político,
de su partido y también de cómo se siente hoy, cuando la
Concertación está preparando la instalación de su
cuarto gobierno, el hombre que logró obtener más de tres
millones 200 mil votos en pocos meses de campaña y derrotar al
mejor candidato presidencial que ha tenido la UDI en años.
Pero el prefiere no adelantar nada. Dice que cada día tiene su
afán, repite que le interesa el tema social, pero que la política
también es parte de su vida y afirma que, cuando mira la cordillera,
no ve sólo una cumbre que escalar, sino el cuadro completo y,
por tanto, no siente que escalando sólo una tenga asegurado el éxito
o el fracaso total.
Se nota que Rodrigo Hinzpeter es su candidato para presidir el partido,
aunque él dice que hay otros que también pueden hacerlo.
Y a la hora de adelantar nombres de presidenciables de su propio partido
para el 2009, como Alberto Espina y Andrés Allamand, dice que
sus posibilidades están por verse.
–¿Ya tiene decidida su candidatura para el 2009?
–Cada día tiene su afán. Ese tema debería empezar
a discutirse recién el 2008. Lo que yo sí tengo resuelto es mi
compromiso y vocación de servicio público. Trabajaré en
proyectos de corte privado con un claro perfil de bien público y seguiré participando
en Renovación Nacional.
–¿Cómo se evita el desgaste que tuvo Joaquín
Lavín luego de la elección de 2000?
–Con equilibrio y dosificando las apariciones públicas, siempre
con un espíritu constructivo y creativo.
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“La Alianza
tiene que ser más amplia y convocar a mucha más
gente de centro que en el pasado votaba por la Concertación.
Es perfectamente posible que para la elección de 2009
tengamos primarias o seguir con la fórmula, que resultó muy
exitosa, de tener dos candidatos en la primera vuelta”. |
–¿Cómo logrará mantener el control
sobre Renovación Nacional?
–A mí me interesa que Renovación capitalice el enorme respaldo
que sacamos en esta elección, por eso pienso dividir mi tiempo entre el
desarrollo partidario y sacar adelante proyectos como hacer navegable el Mapocho,
la construcción del parque ecológico en Chiloé y del santuario
a la ballena azul, y el potenciamiento de la Fundación Futuro.
–O sea, pretende ser más un líder social
que partidista.
–No, actuaré en varios frentes. Yo quiero que RN incorpore a las
nuevas generaciones, renueve sus estructuras y que se abra a la sociedad. Para
eso necesitamos una nueva generación que tome el mando.
–¿La persona indicada es Rodrigo Hinzpeter?
–El, sin duda, reúne todas las condiciones, pero hay otros que también
pueden presidir el partido.
–¿Coincide con Hinzpeter y con el senador de su
partido Carlos Cantero en que es necesario que en la Alianza salgan
del primer plano figuras que participaron del gobierno de Pinochet?
–El sólo hecho de haber sido parte del gobierno militar no es un
pecado, lo que es distinto a quienes tuvieron participación en las violaciones
a los derechos humanos. Por otra parte, lógicamente tiene que haber renovación
de figuras.
–O sea que los nuevos rostros deben reemplazar en los
partidos a gente como Sergio Diez y Jovino Novoa.
–Lo importante es que se produzca un equilibrio entre experiencia y juventud.
–¿Coincide con Cantero en que en el gobierno de
Michelle Bachelet debe terminarse esa forma de hacer oposición
más conciliatoria conocida como la “democracia de los
acuerdos”?
–La Alianza tiene que tener roles distintos, pero simultáneos: debe
ser muy firme en la fiscalización ante la corrupción y la descarada
intervención electoral del gobierno y, a la vez, ser constructiva y abierta
al diálogo en los grandes acuerdos nacionales.
“Las lunas de miel se terminan”
–¿Usted es el líder de la Alianza?
–Sin duda que soy uno de los líderes, por algo fui el candidato
del conglomerado en la segunda vuelta. Pero yo creo en los liderazgos múltiples
y hay muchos en la Alianza. Los verdaderos líderes no le temen ni envidian
el surgimiento de nuevas figuras.
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“El
tema presidencial debería empezar a discutirse recién
el 2008. Yo sí tengo resuelto mi compromiso y vocación
de servicio público. Trabajaré en proyectos de
corte privado con un claro perfil de bien público y
seguiré participando en RN”. |
–¿Cree que los senadores Alberto Espina y Andrés
Allamand tienen interés y posibilidades de alzarse como figuras
presidenciales?
–Hay muchos que pueden quererlo, eso deben definirlo ellos y sus posibilidades
están por verse.
–¿Sería malo que la Alianza nuevamente fuera
con dos candidatos el 2009?
–Para nada. La Alianza debe aprender no sólo a fortalecer su unidad
interna, sino a hacerla mucho más abierta, pluralista y tolerante. Tiene
que ser más amplia y convocar a mucha más gente de centro que en
el pasado votaba por la Concertación. Es perfectamente posible que para
esa elección tengamos primarias o seguir con la fórmula, que resultó ser
muy exitosa, de tener dos candidatos en la primera vuelta.
–¿Teme que esta “luna de miel” que
se vive entre RN y la UDI se rompa?
–Por definición, las lunas de miel se terminan… lo importante
es que después de ésta venga un matrimonio más maduro, sólido
y fecundo entre Renovación Nacional, la Unión Demócrata
Independiente y los sectores de centro que se deben incorporar a esta nueva alianza.
Nosotros hemos aprendido de los errores del pasado.
–Entonces, ¿cómo interpreta las palabras
de Pablo Longueira, quien lo criticó porque dijo que usted no
había puesto la plata suficiente para la campaña?
–No sé cuáles son las intenciones de Pablo Longueira, sólo
puedo calificar los hechos: en materia de gastos de campaña nosotros dijimos
que no superaríamos el límite legal.
–¿Cuánto de ese financiamiento vino de su
bolsillo?
–Yo planteé que, independientemente de si conseguíamos aportes
de terceros, yo estaba dispuesto a financiar hasta el ciento por ciento del límite
legal.
–¿Cuánto gastó?
–Un porcentaje muy alto de la campaña la financié con mis
recursos.
–Antes de 2009 vienen las elecciones municipales de 2008, ¿estaría
dispuesto a ser candidato a alcalde?
–En la vida no hay que aferrarse ni descartar nada con tanta anticipación.
Yo he aprendido que hay que enfrentar la vida con más humildad, porque
el hombre propone y Dios dispone. Además, cuando miro la cordillera, no
veo sólo una cumbre y pienso que si la conquisto soy exitoso y si no,
un fracasado. Yo siempre observo varias cumbres que me interesan y por eso no
descarto ni me aferro a nada.
–¿Joaquín Lavín tiene algún
futuro como figura presidencial?
–Eso sólo Dios lo sabe.
–¿Hoy tiene más futuro Pablo Longueira que
Lavín?
–No soy adivino, recuerda que hace cuatro años Bachelet no tenía
ninguna figuración ni potencial. El futuro no está escrito y eso
lo hace maravilloso.
Los temas valóricos
–En estos próximos cuatro años, ¿qué nuevos
temas entrarán en la agenda política?
–Muchos, entre ellos el valórico, que está emergiendo con
mucha fuerza y que tiene que ver con el valor de la familia y la vida. El otro
es cuál es el papel del Estado en la sociedad y cuál es el rol
de las personas. Yo soy de los que le asignan al Estado un papel importante pero
subsidiario, es decir, en áreas donde puede cumplir un rol fecundo, como
en la seguridad externa, la lucha contra la delincuencia y la igualdad de oportunidades.
–¿Usted cree que en el tema valórico es
donde hay mayores diferencias entre RN y la UDI?
–No. En la Alianza el marco valórico es el que emana del humanismo
cristiano y eso nos une y proyecta al futuro.
–¿Usted cree que en el Parlamento la izquierda
impulsará esos temas? El senador Carlos Ominami ha anunciado
que así se hará.
–Ominami siempre ha dicho que la Concertación ha hecho lo que ha
podido hacer y no lo que quiere hacer. Me gustaría saber qué es
lo que quiere impulsar realmente la Concertación en temas como el valórico.
Cuando se sepa eso se podrá evaluar.
–Pero
Ominami dijo que hay que discutir leyes de matrimonio gay y
de aborto terapéutico.
–Yo me opongo a cualquier tipo de aborto y al matrimonio entre personas
del mismo sexo. La izquierda tratará de impulsar leyes de ese tipo y dependerá de
la madurez de la sociedad poder mantener las políticas públicas
dentro de un marco valórico sólido y estable.
–Usted se ve con muy buen ánimo. ¿No teme
que en breve le venga un “bajón” pos derrota?
–No, porque yo siempre he tenido muchas “cumbres” que escalar
e intereses. Haber terminado mi candidatura presidencial no significa que quede
vacío de proyectos. Terminó un desafío y muy luego ya tengo
muchos otros.
–¿Y tiene asegurado el apoyo de la familia para
el 2009?
–Cuando lancé mi candidatura, mi señora e hijos no querían
que yo fuera candidato, pero cuando vieron que mi compromiso era muy fuerte y
de futuro, se comprometieron a fondo. Estoy muy agradecidos de ellos y de mi
nieto León. Y el 2009 esperamos tener más nietos que quieran sumarse
a la campaña.
Juan Cristóbal Villalobos
Fotos: Bárbara San Martín
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