Por: Raimundo Encina y Camila Werner /
Fotos: Carlos Ferrer, Francisca Ruiz de Viñaspre y Matías Bonizzoni
Fernando Mendía y Valentina Yankovic Pakarati
Amor sin barreras
Amantes de los deportes, y especialmente del mar, esta simpática pareja de pololos reparte su tiempo entre Cachagua, Pirque e Isla de Pascua, de donde ella es originaria. Con 30 años, él, además de ser ingeniero comercial, es un surfista tan apasionado de la playa que se motivó hace un año a vivir en el litoral. Ella, de 25, es chef y trabaja en la tienda Caravana en Zapallar, donde se venden ropas y accesorios de la India. Fernando también es socio del taquillero restaurante “Nicanor” y asegura que uno de los momentos más bonitos de la relación ocurrió cuando fueron juntos a Isla de Pascua a conocer a parte de la familia de Valentina.

Remigio Remedy y Pamela Villalba
Afiatados en la vida y en las tablas
Ambos actores profesionales, se conocieron al grabar la teleserie “Marparaíso” de Canal 13, en el año 1998, y nunca más se separaron. “Me enamoró su sentido del humor muy parecido al mío”, explica Pamela. Para ellos, trabajar juntos es agradable y aseguran que “no podríamos haber estado con otra persona”. Todos los días tratan de hacerlos especiales. Remigio cocina y siempre buscan momentos íntimos sólo para los dos, a pesar de sus agitadas vidas como actores. Como una buena pareja, tienen proyectos en conjunto. Hace varios años abrieron el Bar Punto G, en Bellavista, principal punto de encuentro entre sus amigos y conocidos, y a estas alturas, uno de los bares más concurridos de la capital.

Nicolás Villanueva Prieto y Jacinta Rodríguez Correa
Gozando la vida pueblerina
Cansados de la agitada vida urbana, estos dos jóvenes llegaron por separado a vivir a Zapallar. Ella, con 28 años, es profesora en el colegio parroquial Francisco Didier, donde lleva a la práctica su profunda vocación para aportar en la educación pública. El, empresario, productor de eventos y matrimonios, es socio del restaurante “Nicanor” en Cachagua, ex “Nato”, uno de los lugares más taquilleros del balneario. Se conocieron solteros en los fríos inviernos del litoral y no se separaron más. Una de las premisas de esta pareja de pololos que se casará en el mismo “Nicanor” en abril es que ninguno de los dos piensa volver a Santiago. Esperan seguir disfrutando juntos de la exquisita experiencia de vivir en un lugar con espíritu pueblerino, donde conocen a todo el mundo y no se estresan por nada.

Cristián Correa y Coni Acevedo
Disparejos y complementarios
Coni Acevedo y Cristián Correa se conocieron por amigos en común. El es chef profesional y a ella le encanta cocinar, pero por sobre todo organizar los eventos que despliegan las exquisitas preparaciones de su marido. El es reservado y desordenado, y Coni explosiva y metódica. Hace dos años, él tenía un negocio en Frutillar y pensaba vivir para siempre en provincia. Los encantos de Coni pudieron más y dejó el sueño de toda su vida por venirse a Santiago a estar con ella.

Melina Vivado Landea y Joshua Corke
Viajando por el mundo
Profundamente patiperros, esta pintora de 30 años y este tatuador profesional y experto en navegación australiano de 29, se conocieron en la isla de Bali, Indonesia. En ese paradisíaco lugar vivieron por mucho tiempo, primero como amigos, hasta que nació un largo romance. Se vinieron a Chile para que naciera su hijo Kai, pero ahora preparan su próxima travesía: dar la vuelta al mundo en un velero. Están pensando en ir a comprar a Miami una embarcación, donde son más baratas. También están buscando algún sponsor que financie el viaje, aunque aseguran que si no consiguen nada en estas latitudes, volverán nuevamente a Asia para llevar a cabo su sueño cueste lo que cueste.

Daniela Muzard y Felipe Díaz
Amor en la viña
Se conocieron en el invierno de 1998 esquiando en La Parva y se pusieron a pololear pocos meses después. Ya llevan 11 años de matrimonio y tienen tres hijas. La familia de Felipe es propietaria de la Viña Loma Larga, por lo que el vino es una de las cosas más importantes para este matrimonio. De hecho viven en Casablanca, preocupados de cada uno de los detalles que implica mantener una viña. “Cuando nos casamos se plantaron las primeras parras, entonces las hemos visto crecer desde la tierra hasta la botella. Ha sido un tema que nos ha traído enormes satisfacciones”, comenta Daniela, quien como periodista se ha especializado en temas vitivinícolas.

Ernesto Mosso y Claudia Larraguibel
La pareja del glamour
Se conocieron en un avión en el aeropuerto de Dallas en 1997. Conversaron por unos instantes y no volvieron a hablar hasta varios meses después. “Me gustó inmediatamente porque es estilizada y elegante”, comenta Ernesto. Después de varios meses encontró su tarjeta y la llamó. Ella tuvo la delicadeza de mandarle el libro que lo había visto leyendo en el avión, porque le contó que se le quedó. Ahí comenzaron las invitaciones a salir y no se separaron más. Ya tienen tres hijos y el balance de todos estos años para ellos es pura felicidad. Según este conocido empresario, “lo mejor de estar en pareja, cuando tu pareja es la correcta, es que todo en tu vida tiene sentido”.

Candelaria Pérez y Gabriel Christensen
Amantes de la pureza
Este matrimonio vive desde hace dos años en el sector de Aguas Claras. Ella, de 29 años, es ingeniero y trabaja en la Secretaría de Planificación en la Municipalidad de Zapallar. El, de 39, es arquitecto y tiene una empresa constructora que levanta proyectos de segunda vivienda de lujo. Con su hijo Juan, de un año y medio, disfrutan de las bondades de vivir en un lugar tranquilo. Como dentro de sus pasiones también se encuentra la ecología, forman parte de un proyecto de la municipalidad de limpieza de playas, que no reemplaza el trabajo del hombre y que tiene como objetivo no sólo lograr la pureza de la arena, sino también la seguridad de los veraneantes.
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