Las manos son una de las partes del cuerpo más expuestas en nuestra vida diaria, ya que las usamos para todo y sufren los daños del sol, viento, polvo, las actividades laborales y domésticas, y la edad. Además, se van descamando, se ponen resecas y en muchos casos se enrojecen y aparecen fisuras. Por eso, es necesario cuidarlas para que no pierdan su suavidad y luzcan jóvenes. En estas páginas presentamos algunos consejos para que se vean irresistibles.
Para mantenerlas tersas durante todo el año, es importante el uso de cremas que le devolverán las vitaminas necesarias que han ido perdiendo en el día a día. Algunas de las más recomendadas son las cremas de glicerina y de urea. Los jabones de glicerina también son excelentes. Cuando te laves las manos con este tipo de jabón, intenta que el agua esté tibia, y sécalas muy bien, pero de forma delicada.
Para reponer los lípidos naturales de la piel se utilizan los derivados del aceite de jojoba y lanolina. Además, para mantener una película que proteja la piel, es importante utilizar protectores como la vaselina y la manteca de karité –grasa extraída de la nuez del árbol del mismo nombre– que se utiliza como un poderoso hidratante nutritivo.
Para recuperar el pH natural de la piel, es muy recomendado utilizar acidificantes, que se encuentran en el ácido cítrico, el láctico e incluyen otros activos como la alantoína, que funciona como cicatrizante y la vitamina E, que es un poderoso elemento antirradicales libres, esto es anti envejecimiento.
Si vas a lavar ropa o loza, lo mejor es utilizar guantes, para evitar que el detergente dañe tus manos. Si no te acomoda, lo ideal es usar cremas resistentes al agua o con factor solar para no deteriorarlas. El factor solar evitará las manchas, que son producidas por el sol, y por eso úsalo diariamente. Después de lavar tus manos, hidrátalas siempre. Intenta una vez por semana realizar una exfoliación suave con azúcar y limón, que además, evitará las manchas.
El ejercicio es bueno para cualquier parte del cuerpo y esto incluye las extremidades superiores. Por eso, se recomienda practicar ejercicios con dos pelotitas de goma o con bolas chinas de reflexoterapia. Esto ayudará a que tus manos se vean ágiles y encantadoras.
Si eres de las personas que tienen la piel de esta zona extremadamente áspera, te damos un pequeño truco natural. Se trata de exfoliarlas con un poco de crema o aceite (de cocina o cuerpo) mezclada con azúcar o avena y yogur. Puedes exfoliarlas dos veces por semana y notarás los resultados.
En el invierno, ocurre bastante que las manos se parten, se agrietan y se enrojecen. Para evitar esto, es importante lavarlas con un jabón neutro y luego untarlas con una mezcla formada por una crema aceitosa y azúcar. Masajea suavemente con la pasta formada y enjuaga con agua templada. Eso brindará mayor hidratación a tus manos, y se irán recuperando.
*Si no quieres hidratarlas con cremas, y prefieres las recetas naturales, aquí te damos un tip infalible: aplica unas gotitas de aceite de oliva y realiza masajes leves pero constantes durante 15 minutos en cada una de las manos. El calor del masaje hará que los poros se abran y el aceite penetrará de forma rápida. n
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