Letizia de Asturias: Recesionista en Nueva York E-Mail
 

Más delgada y con menos plataforma en los zapatos. Por eso se veía muy bajita en comparación con su marido. Además, se supo que nunca invierte más de 500 euros en una tenida para el día. Con esto quiere dar ejemplo a sus compatriotas para enfrentar la crisis, pero algunos la critican por lo mismo.

Por Manuel Santelices, corresponsal

Algo que hasta sus peores enemigos le reconocen a la princesa de Asturias es que no deja nada al azar. Por lo mismo, nadie puede creer que su elección de aparecer el primer día de su reciente visita a Nueva York vestida de rojo fue una casualidad. Para los españoles el rojo no es un color, sino una bandera, y Letizia llegó a Estados Unidos anunciando que venía en ánimo de conquista, especialmente en lo que se refiere a las relaciones comerciales entre ambos países.

Su primera parada en la ciudad fue la Biblioteca Pública, un espectacular edificio clásico que incluye entre sus tesoros una carta de Cristóbal Colón –fechada en 1493– informando sobre el Descubrimiento de América. Los príncipes de Asturias son fanáticos de la lectura, explicó la prensa española después, y por eso “se tomó su tiempo para examinar el documento y comentar sus detalles, demostrando de nuevo la gran sintonía que tienen en sus gustos”, dijo “Hola”.

Inmediatamente después, Letizia y su marido asistieron a la inauguración de “Made by/ in Spain”, una importante conferencia –y el motivo principal de la visita– dedicada a promover a las empresas españolas en América. El príncipe, visiblemente orgulloso de su mujer, posó junto a ella en las fotografías y luego dio un discurso que, aunque reconoció las dificultades económicas actuales, estuvo lleno de optimismo. “Muchas de nuestras empresas y marcas, aquí representadas esta noche, son líderes mundiales en estos y en otros sectores significativos; EE.UU. se ha convertido para ellas en un mercado estratégico. No vivimos, evidentemente, tiempos fáciles para el desarrollo de nuevos lazos comerciales y nuevas iniciativas”, dijo, “pero es precisamente en momentos de incertidumbres y dificultades económicas cuando más deben promoverse las cualidades empresariales, el liderazgo empresarial y la más estrecha cooperación entre instituciones públicas y privadas”.

Su intervención fue aplaudida por todos, incluyendo al ministro de la Industria español, Miguel Sebastián, que acompañó a los príncipes durante esta importante visita.

El príncipe insistió en que el futuro de España estaba en los mercados extranjeros, y llamó a los empresarios a intensificar su presencia global y, especialmente, en Estados Unidos, explorando nuevas estrategias que los lleven al éxito. “La calidad, diseño, innovación, tecnología, branding y los servicios asociados a las ventas y la comunicación son factores claves en el éxito”, señaló, agregando luego que se sentía “agradecido” de la acción de la cámara de Comercio Hispano-Americana por haber contribuido a un aumento de casi un 80 por ciento en las exportaciones españolas a Estados Unidos en la última década. En su intervención, Miguel Sebastián recordó que las compañías españolas han invertido 50 mil millones de dólares, y que el comercio bilateral alcanza a los 24 mil millones.

Aunque la princesa Letizia no dio discursos ni declaraciones durante la velada, muchos alabaron su belleza y elegancia, especialmente en estos tiempos en que no se puede gastar mucho y ella, como ya se sabe, es la reina del ahorro y la líder indiscutida del recesionismo mundial.

Por ejemplo, para hacerse una idea, se supo el bajo costo de muchas de sus prendas, pues nunca gasta más de 500 euros por tenida. Sus chaquetas siempre se encuentran en el rango de los 300 y 400 euros, sus polleras pueden llegar a valer como máximo 180 euros y para qué hablar de la bijouterie que tanto le fascina y que nunca vale más de 100 euros. Con esto quiere dar ejemplo a las españolas para que enfrenten la crisis financiera sin deprimirse, pero muchos la critican justamente por eso. ¡Ella es la princesa y debe lucir mejor que todas!

Sin duda que destacó en Nueva York, quizás porque esta vez su paso por Estados Unidos ha sido más que gratificante y dejó en el olvido el bochorno que vivió junto al príncipe Felipe, cuando en abril de 2004, estando comprometidos, pasaron por el aeropuerto de Miami, después de una vacaciones en Bahamas, y fueron registrados al máximo, como le podría haber ocurrido a cualquier mortal que llega desde un país donde corre mucha droga. “Soy el príncipe Felipe”, gritaba molesto el hijo de los reyes de España, pero los policías lo trataron igual que a los sudacas con peso de más en sus maletas.

Para esta ocasión, Letizia paseó por la Gran Manzana como la futura reina que será, aunque mucho más delgada que lo habitual. Eso, y unas plataformas con menos altura que lo que hemos visto en el último tiempo, la hacían verse mucho más baja que su marido, pero con todo el desplante y seguridad que ha logrado gracias a las cirugías y el maravilloso bótox que la tiene encaminada en la ruta de la eterna juventud.


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Comentarios de usuarios (2)
Enviado por marcelaloreto07, on 23-05-2009 21:43,
1. ropero caro
me extraña la informacion acerca de los valores de las prendas de la princesa,pues, hace poco estuve en España,y lo que mas critican en ese bello pais, es el alto costo del ropero de Letizia, y de las joyas ni hablar, no se coloca cualquier cosa.
 
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Enviado por deny, on 25-04-2009 20:10,
2. hablen mas de los principes
me gusto el reportaje
 
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