|
Como nunca Tonka habla claro y fuerte. Con una
actitud distinta, la animadora del “Buenos Días a Todos”
muestra otra faceta, que para muchos resulta sorprendente, aunque no para
su círculo íntimo. Al parecer, ella siempre ha sido una
mujer de carácter fuerte y decidido: de armas tomar. Aquí
las confesiones más agudas de la mujer que hizo llorar a la Argandoña.
Al menos así lo dicen los rumores televisivos.
Por Carolina Honorato C | Fotos: Gonzalo Romero | Producción
general: Patricia Comandari | Producción: Bernardita del Solar
| Peinado y maquillaje: Francisco Mercader | Vestidos y zapatos: Sarika
Rodrik.
* PARA VER EL VIDEO DE LA
SESIÓN FOTOGRÁFICA, CLIC ACÁ.

Ultimamente, de Tonka Tomicic se ha dicho de todo. Que juega a ser “mosquita
muerta”, que es manipuladora, que tiene un gran poder dentro de
TVN y que siempre consigue lo que quiere. La verdad es que nada de eso
le importa. Ella siente que todo se lo ha ganado con sus méritos,
trabajo y perseverancia.
Hoy es considerada como la primera figura femenina de la televisión
chilena. Por lo demás, es la animadora del Festival de Viña
del Mar y una mujer querida por su público.
Tonka aparece muy guapa en un café de Santiago, luciendo un vestido
ceñido, pero juvenil, y confesando que está a régimen,
que necesita bajar dos kilos. Con esa calidez que siempre la ha caracterizado,
se ríe a carcajadas cuando le comento que es otra, que ya era hora
de que mostrara su carácter. Y sólo responde que siempre
ha tenido una personalidad definida, pero que jamás pensó
andar con un cartel describiéndola.
Esta nueva actitud le sienta bien, al menos públicamente. Hoy tiene
más cuento y hace más sentido su éxito profesional.
La “chica dulce de la televisión” golpeó la
mesa, y lo hizo para poner límites y marcar su territorio. “Siempre
he sido igual. Mis aspectos más profundos no han variado. Sólo
hay nuevos matices, que vienen desde lo más profundo y que se han
acomodado a las exigencias diarias. Así seguirá siendo.
Me esfuerzo por no resistirme al cambio y, aunque a veces me parezca descabellado
todo lo que pasa, después me digo: ‘¡Qué bueno
que mutaste!’. No actúo pensando en el final de la historia.
No soy tan calculadora. Siempre he tenido carácter, desde muy chica,
y siempre me he mostrado como soy, sobre todo en mi círculo más
privado. Creo que la idea de la ‘mosquita muerta’ se creó
para caricaturizar mi imagen. Mira”, dice, “para estar en
televisión, para poder mantenerte y que te vaya bien, tienes que
tener carácter, entre otras cosas”.
–Pero siempre te mostraste dulce.
–No. No siempre. Ese es uno de los aspectos de mi personalidad,
pero no el único. Me considero una persona de buen carácter,
dulce, cariñosa. Me cuesta enojarme, pero cuando eso pasa, exploto
como un volcán… Eso sí, la razón para que esto
ocurra debe ser importante. En mi trabajo, en todo caso, trato de ser
más profesional: eso incluye dejar mis emociones más personales
en privado… El público no tiene por qué enterarse
si yo tuve problemas antes de llegar a la pega. De eso tuve certeza cuando
mi hermana estaba en la UTI, casi lista para irse para el otro lado, y
trabajé por primera vez en el “Buenos Días a Todos”,
reemplazando a la Karen. Creo que no se me notó lo que estaba viviendo.
"LA PRENSA DISFRUTÓ
DE UN GRAN BANQUETE"

–¿Cómo, en tres años y medio, nadie
te sacó de tus casillas, a excepción de Raquel Argandoña?
–Sí me sacaron, pero nunca al aire, y esta vez tampoco fue
así. No sé por qué trascendió.
–¿De verdad pensaste que Raquel Argandoña
quería quitarte tu lugar?
–No. Di vuelta la página en ese tema. Lo único que
te puedo decir con respecto a eso, es que yo no reaccioné en base
a una amenaza o miedo, simplemente fue la respuesta a una situación
puntual. Uno en la vida pone sus límites y cada uno sabe hasta
dónde puede aguantar. Y es obvio que uno tiene roces día
a día, en un trabajo que es intenso, como un programa de televisión.
–A ver, nosotros lo que sabemos es que Raquel aclaró
un artículo que había salido, donde se decía que
ella quería quitarte tu lugar. Y también consta que ella
recibió la instrucción de aclararlo al aire. ¿Piensas
que ella o alguien quería aserrucharte el piso?
–La verdad es que no. Ya di vuelta la página. Lo que no me
pareció ya lo arreglé con las personas involucradas, y en
privado, como corresponde. Siento que ésos son los códigos
que hay que seguir para poder tener éxito trabajando en equipo.
–Tú tienes un contrato hasta el 2010, o sea que eres
inamovible.
–Casi, porque mi contrato es hasta el 2009. Pero nadie es inamovible,
nada es estático. Todo cambia. Es un riesgo, pero excitante. No
voy a ahondar más en ese episodio. Se resolvió sin cámaras
y no me interesan los trascendidos ni los recados por los medios. No es
mi estilo. En la vida he aprendido a estar al día y trato de estar
en sintonía conmigo.
–Raquel Argandoña terminó firmando contrato
para irse a Canal 13. ¿Qué te parece ese desenlace? ¿Crees
que influyó el episodio que tuvo contigo?
–Creo que Raquel tiene todo el derecho, como cualquiera, de elegir
su futuro laboral. Pero también debo decirte que el éxito
de esa negociación tiene mucho que ver con lo que ella ha ganado
en nuestro programa. La plataforma del “Buenos Días...”
–que para mí es el mejor programa de la mañana–
eleva sustancialmente a sus figuras. En todo caso, la intención
de todos era que ella se quedara, pero fue imposible competir con la oferta
económica de Canal 13. Bien por ella.
–¿Cómo quedó finalmente la relación
entre ustedes?
–Vivimos un proceso y hasta fin de año seremos compañeras
de trabajo. La prensa disfrutó de un gran banquete.
–¿Era un aporte Raquel Argandoña en el matinal?
–Sí. En este trabajo todos tenemos que aprender a complementarnos
y no a competir.
–Ella, ¿competía contigo?
–No.
–¿Te molestaba la química que ella tiene con Felipe?
–No. Creo que eso sumaba al producto final de nuestro programa.
–¿Te sientes responsable de su ida?
–Para nada. Vuelvo a lo mismo: fíjate cómo llegó
Raquel, siendo una figura conocida y mediática, pero mira cómo
negoció su salida y cómo está evaluada ahora. Y no
es el único ejemplo. Yo también gozo de ese mismo efecto
que produce este programa. Sólo hay que saber administrarlo.
–¿Cómo sientes que se portó Felipe
Camiroaga frente al episodio?
–No voy a hacer juicios frente a las acciones de Felipe. No voy
a zurcir el bordado. Ya cosimos el mantel… No me gusta dar banquetes
a la prensa.
–Pero diste uno.
–Lo dimos todos. Si yo hubiese querido, lo habría hecho al
aire. Mira, yo respeto mucho mi rol en el matinal. Muy pocas veces me
he tomado la atribución en el “Buenos Días a Todos”
de aclarar cosas personales.
–¿Te gusta el ambiente televisivo?
–Me gusta mi trabajo, ha sido un gusto adquirido y el resto viene
en el paquete. Pero yo ando por la vida con la frente en alto, no me arrepiento
de las cosas que he hecho en mi trabajo. Todo esto me fortalece.
–¿Sientes que saliste ganando de esta situación?
–Por supuesto. Salí fortalecida como persona, pero no sólo
por el episodio con la Raquel, sino porque éste ha sido un año
intenso. Y se me nota.
–¿Te sientes el rostro femenino más importante
dentro de la televisión?
–(Se ríe). Yo no tengo poder para poner ni sacar a nadie.
Mira, hoy se notan más las cosas que hago y eso es por el Festival
de Viña, porque antes pasaba más inadvertida. A mí,
el festival me dio entereza, confianza, fuerza y certeza.
Tonka cuenta que dudó un instante cuando le ofrecieron estar por
segunda vez en el festival. “Entre estar en la pieza del hotel o
arriba del escenario, bueno, preferí el escenario”, dice.
Reconoce que tiene muy buen fiato con Sergio Lagos. Sin embargo, se rehúsa
a decir si es más amigo de él que de Camiroaga. “Con
Felipe estamos en un muy buen momento. Nos hemos acercado muchísimo
y disfruto trabajando con él. Todos los días me sorprende,
me hace reír”.
"NO TENGO UN AMULETO, TENGO UNA PAREJA"
–¿Por
qué a las personas les importa- rá saber cuánto ganas,
dónde vives?
–Es porque soy más noticia.
–Igual no te imagino en el departamento más cuico
de Santiago.
–No voy a dar explicaciones de cómo vivo. Yo gano porque
tengo un buen trabajo gracias a mis méritos y tengo derecho a vivir
la vida que quiero. Siempre me gustó la belleza. Estudié
diseño, fui modelo, me gustan las cosas lindas. Y no sé
si mañana voy a tener la misma situación. Espero que se
mantenga…
–¿Eres ahorrativa?
–Precavida, como también he aprendido a disfrutar de las
cosas materiales, inteligentemente, sin despilfarro. Me encanta darme
gustos. Mira, me metí al Miss Chile para ganarme un auto... Toda
mi vida he trabajado para tener lo que tengo. Y no me importa si alguien
tiene alguna opinión al respecto. Nunca tuve una zapatilla de marca
cuando chica, y tampoco me importó no tenerla. Mi felicidad nunca
pasó ni pasa por la plata; aun así, no puedo negar que es
clave y esencial en este mundo material.
–¿Te gustaría ser una mantenida?
–No. Nunca he sido y dudo que lo vaya a ser.
–¿Mantendrías a tu pareja?
–Para mí, estar en pareja es estar en familia. Si por esas
cosas de la vida se da el “hoy por ti, mañana por mí”,
bienvenido sea. En el amor, pido todo y doy todo.
–¿No temes volver a tener menos?
–No, para nada. Creo que la clave es no aferrarse a la condición
actual, como que uno a veces quiere encadenarse a lo que está pasando
y, si se hunde el bote, uno se hunde también. Lo material viene
y va. Lo interesante es quién te acompaña en el viaje, con
quién estoy compartiendo los beneficios. Lo más hermoso
que tengo no lo voy a perder por ganar menos. Trato de jugar más
y no dramatizar tanto. El mañana es importante, pero el presente
lo es aún más. Hoy estoy feliz en mi trabajo y no descarto
nuevos desafíos.
Tonka asegura que no se marea con el éxito. “Esto es una
fiesta y estoy bailando el baile principal, pero no sabemos qué
baile vamos a bailar mañana”.
–¿Tienes enemigos en la televisión?
–Que yo lo sepa, conscientemente, no. Pero me imagino que los hay.
En todo caso, a veces son buenos y necesarios para nuestro desarrollo.
Tonka creció en la casa de sus abuelos paternos, junto a sus padres
y a su hermana, quien nació en Croacia. Sus papás vinieron
a mostrar a su hija y nunca más se fueron. Como ella bien dice:
es de familia croata inmigrante y de esfuerzo.
Sus recuerdos navideños son dulces. “Mis Navidades no eran
abundantes en regalos y eso lo agradezco. Siempre tuve que trabajar para
tener lo que quería. Ser autosuficiente, pero siempre tuve Navidades
bonitas... Si me preguntas por mi infancia, la verdad es que no tengo
muchos recuerdos concretos de esa época. Tuve una infancia normal.
Mi segunda casa era el colegio, participaba mucho en todas las actividades”.
Hoy la Navidad la celebra en su casa con su pareja, su mamá, la
familia de su hermana, etcétera. “Los que quieren, se suman
y van”.
–¿Cuándo se separaron tus papás?
–Cuando yo era veinteañera. Pienso que las parejas pierden
mucho tiempo tratando de salvar lo insalvable.
–La separación de tus papás debe haber sido
marcadora.
–Sí, pero no recuerdo todos los detalles. No sé por
qué…
–¿No crees en el matrimonio para toda la vida?
–Sí, creo. Creo en los lazos, en el amor y en los compromisos
para toda la vida. Creo en las promesas eternas.
–Hablas poco de tu papá. ¿Cómo es tu
relación con él?
–Me parezco físicamente mucho a él. A mi papá
le dicen Tonko, porque así le iban a poner, pero el cura lo llamó
Antonio. Así es que cuando mi mamá me quiso llamar Nicolina,
mi papá me puso Tonka. Cuando chica yo era muy regalona de mi papá.
Hoy nos hablamos seguido, pero ya no soy tan apegada.
–¿Por qué Paribeth se ha transformado en alguien
tan mediático? Entiendo que él es sicólogo y que
ustedes tienen un pacto para que él no aparezca.
–No tenemos ningún pacto de ese tipo. El tiene su propio
universo y yo el mío. No me hago cargo de lo que se dice de él
o de nosotros, porque nada ha salido de mi boca y no puedo pasar todo
el día desmintiendo cada información que yo no he dado.
–He escuchado que te tendría convencida de que es
gracias a él que te ha ido bien y que eres la animadora del Festival
de Viña.
–Has escuchado muy mal. Yo no tengo un amuleto, tengo una pareja.
Y ésta no es una película de ciencia ficción, es
vida real. Aseverar eso es carecer absolutamente de objetividad.
–¿Te gustaría casarte?
–Sí, pero no todavía. Lo de los hijos hay que pensarlo.
¿Quiero traer hijos a este mundo?... Me da un poco de miedo.
–¿No eres feliz en este mundo?
–Extremadamente, pero me crié en otra realidad. Me encantan
los niños ajenos y si pudiera optar por la maternidad, los tendría
más adelante. Hoy estoy trabajando full y además estoy disfrutando
con mi pareja.
–Llevan más de cuatro años juntos. ¿Tienen
que seguir disfrutando solos?
–Por supuesto. El tampoco quiere tener hijos ahora.
–¡Pero Paribeth tiene más de 40 años!
–(Se ríe). No sé si vamos a tener hijos. No me paso
rollos. No me proyecto mucho con respecto a la maternidad. Debe ser hermoso
tener hijos, pero hoy no es una prioridad. Mi prioridad es disfrutar con
él y sentir que estoy creciendo como ser humano, lo que se traslada
al ámbito profesional. Si uno no tiene un fondo personal, ¿qué
puedes mostrar como animadora?
–Dicen que él es celoso. ¿Es así?
–Dicen tantas cosas…
|